Para ese momento eran las 6:30 de la tarde, aproximadamente, y, según dice el periodista, se detuvo a esperar el cambio de luz del semáforo cuando se percató de una situación que llamó su atención.

“Vi a dos policías que estaban hablando con una mujer frente a una camioneta. Ella estaba al lado del carro y ellos estaban rodeándola. Ante los antecedentes de los últimos días y la tensión de la escena, yo me quedé esperando a ver qué iba a pasar. Los patrulleros se dieron cuenta y le indicaron que se fuera a la otra esquina, las señas fueron bastante entendibles”, dice el hombre, cuyo relato fue publicado en un artículo de El Espectador.

El reportero asegura que unos metros más adelante la camioneta se detuvo, y que esta vez los uniformados se acercaron por la ventana del conductor:

“Ella solo bajó el vidrio y les entregó algo, una escena que me pareció muy similar a la de un soborno, pero no tengo más elementos que los que vi para decirlo. La camioneta arrancó de una y los policías se fueron contra mí”.

De acuerdo con lo que cuenta el hombre, los uniformados le pidieron su cédula y fue ahí cuando él cayó en cuenta de que no portaba los documentos, “porque estaba la tarde lluviosa y no” los sacó, pero de todas formas, dice, se identificó con el carné que lo acredita como periodista del medio capitalino.

“Se los mostré y les indiqué que este también tenía mi cédula”, dice el denunciante, y cuenta que la respuesta de los uniformados fue que “eso lo podemos falsificar hasta nosotros, tiene que irse pa‘l CAI”.

El reportero asegura que se comunicó con sus familiares para que le llevaran sus documentos, y que en medio de la llamada volvió a mencionar lo que había visto: “Le dije a la persona con la que hablaba que estaban exaltados los agentes porque los había visto recibiendo lo que parecía un soborno”.

De ahí en adelante, según la denuncia, los uniformados de la Policía se habrían excedido en el procedimiento hasta que lo llevaron, esposado, al CAI del parque El Japón, y el hombre dice que hasta lo intimidaron con una pistola de choques eléctricos.

Entre otros detalles, el reportero asegura que los policías lo amenazaron con judicializarlo por haberlos “calumniado” con lo del supuesto soborno, y que uno de los uniformados habría dado dos versiones sobre la mujer de la camioneta.

“‘Usted está diciendo que nosotros recibimos un soborno, cuando ella es una amiga del cuadrante que podemos traerla si quiere’, respondió. Después cambió la versión y dijo que era una oficial que estaba de encubierto”, contó el afectado.

Al final, dice, la familia se acercó con un abogado hasta el CAI para sacarlo de allí, con el compromiso de que lo dejaban ir “si no interponíamos ningún recurso”. Al hombre no le hicieron comparendo ni llamado de atención alguno, y, por eso, El Espectador anunció: “A pesar del miedo de la familia de nuestro reportero ante lo sucedido, él presentó una queja disciplinaria el pasado viernes 24 de julio. La denuncia quedó radicada a las 2:41 p.m. en el sistema de la Procuraduría”.

Si bien hasta el momento no se conoce de un pronunciamiento por parte de la Policía sobre este caso puntual, lo cierto que cada vez hay más ciudadanos que se quejan de procedimientos presuntamente arbitrarios, mientras que las autoridades advierten que no bajarán la guardia ante hechos que infringen las normas que se establecieron para dar cumplimiento a la orden de cuarentena.