El abuelo falleció en una camilla de la IPS casi 24 horas después de que lo sacaran de su casa en una ambulancia, y su nieta Dalin Noriega contó, en Blu Radio, que el hombre fue llevado por varios centros médicos en busca de que le ofrecieran oxígeno para tratar los problemas respiratorios que presentaba.

Pero fue al llegar a la clínica de la Nueva EPS, en el norte de Barranquilla, en donde se presentó un hecho que causó indignación general, ya que un vigilante optó por desenfundar un arma para intimidar al paramédico y evitar que ingresara al adulto mayor.

“Nos fuimos para la clínica de la Nueva EPS y el vigilante era el que estaba decidiendo quién entraba y quién no. A mi abuelo le estaba dando un paro respiratorio en la puerta de la clínica y la EPS no se movía”, denunció Dalin Noriega, en el noticiero.

Luego de varias horas de lucha, al paciente lograron ingresarlo a la clínica Bienestar, pero familiares se quejaron porque fue hasta la mañana del día siguiente cuando lo conectaron a una bala de oxígeno.

Aun así, la salud de Noriega desmejoró y murió antes de que le asignaran una cama, pese a que ya había salido la orden de remisión.

A mi abuelo me lo tuvieron toda la noche sin una bala de oxígeno, su saturación llegó a 55 y él solito luchó y luchó hasta que subió a 75. Después le pusieron oxígeno, pero lo tenían en una camilla esperando una cama”, agregó la denunciante.

Medios locales como Zona Cero informaron que aunque el personal médico alertó de un posible caso de contagio de coronavirus, la prueba arrojó que era negativo. No obstante, el hombre ya había muerto para cuando salió el resultado.

Vigilante de Nueva EPS le niega ingreso a abuelo enfermo, en Barranquilla

El medio también difundió parte del video en donde se registró la reacción del vigilante, y allí se observa que el paramédico quedó impotente al ver al hombre de seguridad con el revólver en la mano.

“Te crees muy macho con esa vaina”, le reclamó el paramédico, mientras que una enfermera trataba de tranquilizar al vigilante.

El caso de Tulio Noriega es uno más de los tantos que se han denunciado en Barranquilla y el Atlántico, en donde hay alerta roja hospitalaria debido a la alta ocupación de camas de cuidados intensivos. Para el caso de la capital, la ocupación es del 87,6 % y solo quedan unas 105 camas libres.