La Policía y personal de la Personería de Bucaramanga detuvieron a una mujer que caminaba con dos menores de edad en las calles de la capital santandereana mientras que pedían limosna.

Sin embargo, las autoridades se sorprendieron cuando esta joven no supo dar explicar quienes eran los dos niños que la acompañaban: un bebé de 7 meses y otro niño de tres años.

Lo que creen las personas que hicieron esta detención es que la mujer los habría alquilado para mendigar en los diferentes locales por los que pasaba día a día.

“No se pudo identificar su procedencia, ella no pudo acreditar que sea la madre, que fueran sus hijos y, presuntamente, no sabe los nombres de los niños”, declaró el personero de Bucaramanga, Daniel Arenas.

Los menores de edad ahora son cuidado por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y no se conoce si los verdaderos padres de estos menores de edad entrarán en algún proceso legal para recuperar su custodia.

Mendicidad con niños alquilados

Este no es el primer caso que identifican las autoridades de Bucaramanga en el que usan menores de edad ajenos para pedir dinero o alimento en las calles de la ciudad.

El personero expresó que están haciendo este tipo de requisas día a día y los resultados han demostrado que es una práctica entre migrantes que han llegado a la ciudad.

“Hay operativos diarios en varios sectores de la ciudad en los que hemos encontrado menores de edad que han sido, presuntamente o en algunos casos comprobado, utilizados para sacar un beneficio económico. Generalmente se da por la migración debido a la situación y necesidades y se han rescatado cerca de 30 menores de edad de esa instrumentación laboral”, dijo Daniel Arenas.

En la actualidad, en Bucaramanga hay nueve procesos judiciales por parte de la Fiscalía  por mendicidad infantil ajena.

Estas son las declaraciones del personero de la capital santandereana en las que identificó esta situación.