Los adhirió desde la parte superior de la pared hasta el piso y con el enorme mensaje en el que acusa a su supuesta pareja de haberla engañado, se aprecia en una fotografía publicada por el diario El País.

“¡Usted es un mal hombre! … Canalla, cínico y traidor, que las enamora a todas para después engañarlas como a mí. Conozcan a este desgraciado aquí [enseguida cita la dirección de las redes sociales del hombre]”, dicen los carteles.

Al parecer, la entusada pegó los anuncios en la madrugada de este jueves, y ahora es buscada por las autoridades, de acuerdo con Blu Radio, porque habría incurrido en una falta a las nuevas normas del Código Nacional de Policía.

La Secretaría de Seguridad de Cali ordenó retirarlos, pese a que estaban ubicados en paredes autorizadas para publicidad exterior visual. La decisión se tomó porque, según la entidad: “No tienen carácter comercial, ni mucho menos institucional”, cita la emisora.

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Por su parte, el subsecretario de Inspección y Control, Darío Daza, le explicó al diario local que esa acción es una infracción al Código por “impactar el entorno con contaminación visual”.

“Esta es una actividad completamente ilegal y no tienen ningún tipo de permiso; en este caso se trata de publicidad de carácter personal, por lo que procederemos al desmonte y daremos conocimiento al inspector de Policía de la zona para que intente individualizar al responsable y sea citado a una audiencia en la que se le escuchará y se determinará si existe fundamento para acusarle por alguna contravención a las normas de comportamiento y pagar una sanción”, agregó Daza.

Esta es la segunda publicación de carácter sentimental y de despecho, en este año, que tienen que apreciar los caleños por cuenta de los afiches.

“Eres una guerrera”: la desgarradora historia de las trillizas que conmueve a Colombia

La conmovedora historia de las trillizas Ana María, Isabella y Sofía Saavedra Caicedo, una familia de Cali que quedó atrapada entre los escombros tras el fuerte sismo del 10 de agosto. Las tres hermanas, de 23 años, se encontraban junto a sus padres, Jairo Saavedra y Victoria Caicedo, cuando la estructura donde vivían colapsó.