El líder indígena y su hija Emily Conejo, de 22 años, fueron asesinados en un ataque perpetrado en una carretera que comunica a los municipios de Inzá y Totoró.

Así lo informó el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), que precisó que “sujetos fuertemente armados que se desplazaban en una motocicleta interceptaron a padre e hija y los asesinaron con varios impactos de arma de fuego”.

Conejo era coordinador del programa de salud del pueblo indígena totoroez desde el cual, según el Cric, lideraba “importantes iniciativas para prevenir que la pandemia del coronavirus llegara hasta este territorio”.

“El pueblo Totoroez a través de sus autoridades tradicionales se pronunció enérgicamente para rechazar este hecho que enluta no solo a este territorio sino al pueblo indígena del Cauca y Colombia e hizo un llamado a los organismos de derechos humanos del orden nacional e internacional para que este doble crimen no se quede en la impunidad”, agregó la información.

El senador Luis Fernando Velasco, del Partido Liberal y oriundo del Cauca, recordó a Conejo porque hizo parte de la construcción de un “pacto de convivencia entre finqueros, campesinos e indígenas” en Totoró.

“Ayer lo asesinaron y también a su hija. Dolor y una oración en la tumba del amigo”, dijo el congresista en Twitter.

Entre tanto el senador indígena Feliciano Valencia manifestó: “Tres días después de la visita de Duque a Popayán asesinan al líder indígena Oliverio Conejo y a su hija Emily”.

Valencia agregó que “el Gobierno no tiene una política de protección frente al exterminio físico y cultural de los pueblos indígenas”.

Indepaz señaló por su parte que la Defensoría del Pueblo había solicitado a la Tercera División del Ejército, que opera en el Cauca, medidas para proteger a esa comunidad indígena afectada por los enfrentamientos de grupos criminales con la fuerza pública.

Ese instituto documentó el asesinato de Conejo Sánchez como el número 211 en lo corrido de este año en cuanto a homicidios de líderes sociales campesinos, indígenas, comunales, cívicos, afrodescendientes, sindicales, ambientalistas y LGBTI en todo el país.

En el Cauca operan grupos de disidentes de las Farc, la guerrilla del Eln y bandas criminales que se disputan el territorio para dedicarlo a cultivos ilícitos de coca y marihuana.