La información que entrega CM& Noticias es que la madre de Javier Ordóñez, muerto en medio de un procedimiento policial en Bogotá, vive en España desde hace varios años y que podrá regresar este mismo jueves al país en un vuelo humanitario.

Lo mismo podrá hacer el hermano de la víctima, que estudia desde hace cuatro años en Argentina, aunque para este caso puntual el viaje solo estará habilitado hasta el 15 de septiembre.

El medio asegura que fue la familia de Javier Ordóñez la que le pidió al Gobierno que facilite el viaje a estas dos personas para que puedan dar el último adiós a su ser querido, pues su muerte se produjo luego de que dos uniformados lo sometieron con choques eléctricos en vía pública del barrio Villa Luz, en la localidad de Engativá.

Precisamente esta muerte, que se confirmó en la madrugada del miércoles, desató la furia de cientos de personas que salieron a las calles a protestar, y que ya en horas de la tarde protagonizaron disturbios en el CAI de Villa Luz, sitio en donde policías trasladaron a Ordóñez con vida en una patrulla. Los disturbios se extendieron a varios puntos de la ciudad y unos 53 CAI fueron vandalizados,

Pero algo pasó allí, y un amigo de la víctima dijo, en Noticias Caracol, que cuando él se acercó al CAI vio a Ordóñez “desgonzado” y en muy mal estado.

“Mi amigo estaba ya casi muerto y lleno de moretones. Y les dije que lo lleváramos al hospital”, comentó el hombre, y dijo que todo indica que a Ordóñez lo golpearon en el CAI.

El testigo aseguró, en el informativo, que junto con los policías trasladaron al hombre hasta la Clínica Santa María del Lago, y que fue allí en donde un médico confirmó, minutos después, que había muerto.

“Y como a los 15 minutos después, el médico vuelve y sale y me dice: ‘Él falleció por los golpes’”, agregó el hombre, acusación de abuso de autoridad que está siendo investigada por las autoridades para aclarar qué ocurrió en ese CAI.

De hecho, el fiscal Francisco Barbosa anunció este jueves que los investigadores están analizando testimonios de unas siete personas que presenciaron la agresión de los policías, y que también se revisarán videos de cámaras de seguridad para aclarar si lo volvieron a golpear en el CAI.