De acuerdo con esa asociación, serán más de 2.000 los indígenas que arribarán a Bogotá para unirse a la minga que se asienta en el Palacio de los Deportes.

Estos provendrían de al menos 8 departamentos diferentes y estarían esperando alcanzar la capital del país para participar en el paro nacional de este 21 de noviembre.

Entre ellos también habrá miembros de la comunidad Misak como los que derribaron la estatua de Sebastián De Belalcázar en Popayán hace algunas semanas.

No obstante, una de las excepciones será la de los miembros de comunidades asentadas en Vaupés, que recibieron provisiones y se reunieron con la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez este lunes.

El Gobierno anunció que enviaría una comitiva al Cauca para dialogar con los mismos indígenas que durante la última semana atravesaron el país para buscar una reunión presencial en Bogotá.

Este fue el anuncio de la AISO: