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La Coordinación Departamental para la Gestión del Riesgo de Desastres (CDGRD) de Risaralda ha presentado un informe que da cuenta de los estragos ocasionados por la más reciente temporada invernal en la región. De acuerdo con la información socializada ante la asamblea departamental, un total de 76 viviendas, 47 vías y seis acueductos han sufrido daños significativos en varios municipios del departamento. Según el reporte oficial de la CDGRD, estas afectaciones han impactado de manera directa a la comunidad local, generando obstáculos tanto para la movilidad como el acceso a servicios básicos.
Este balance fue expuesto en una sesión ante los diputados del departamento, donde se hizo énfasis en la capacidad de respuesta institucional y en los retos que impone el actual periodo de lluvias. Diana Carolina Ramírez Laverde, quien lidera la coordinación departamental de la gestión del riesgo, detalló que la mayoría de los casos reportados corresponden a movimientos en masa, fenómeno que afecta principalmente a la infraestructura vial y complica las labores de recuperación y atención. Así mismo, Ramírez precisó que durante 2026 se han atendido 146 eventos, con un total de 373 personas registradas como afectadas.
Las cifras presentadas muestran que el sector vial es el más perjudicado, seguido de daños considerables en viviendas y en los acueductos que abastecen a la población. Como señaló la funcionaria, Risaralda es un territorio especialmente vulnerable por su topografía y condiciones climáticas, lo cual propicia frecuentes emergencias asociadas a vendavales, avenidas torrenciales y diversos movimientos en masa. Estas situaciones exigen una coordinación permanente de los organismos de respuesta y una gestión eficaz de los recursos destinados a la atención de desastres.
Durante la sesión de la asamblea departamental, el presidente Juan Carlos Valencia reconoció el esfuerzo de la gobernación para dar respuesta a la emergencia, pero remarcó la urgencia de acelerar los trabajos de recuperación. Valencia destacó que, aunque la respuesta institucional ha sido activa, los recursos y la infraestructura disponibles aún resultan insuficientes ante la magnitud del daño y la persistencia de las lluvias.
Valencia insistió en la activación inmediata de la maquinaria existente, sin esperar la llegada de nuevos equipos, para atender el mayor número posible de emergencias. Según el informe presentado, ya se han recibido 15 elementos de maquinaria, restando por llegar 27 más. Sin embargo, el llamado principal fue a no postergar las acciones: “Estamos frente a una de las mayores afectaciones de esta ola invernal y la temporada sigue. No podemos esperar para actuar”, expresó el presidente de la asamblea. El diputado también hizo referencia a las limitaciones presupuestales que afronta la gestión del riesgo en el departamento, reiterando la necesidad de redoblar los esfuerzos para brindar una atención adecuada y oportuna a las familias perjudicadas.
Las cifras y testimonios reflejan la gravedad del impacto de la temporada invernal en Risaralda y la constante presión que enfrentan las instituciones encargadas de la atención y mitigación de desastres, tanto en recursos económicos como en equipos. De acuerdo con lo reportado en la asamblea, solo una coordinación efectiva y el fortalecimiento de la capacidad logística permitirán superar los desafíos que plantea el invierno a las poblaciones más vulnerables del departamento.
¿Qué son los movimientos en masa y por qué afectan tanto a las vías?La preocupación sobre los movimientos en masa surge por su impacto recurrente en los componentes clave de la infraestructura, especialmente en la red vial de departamentos como Risaralda. Un “movimiento en masa” se refiere a desplazamientos de tierra, lodo o rocas que se deslizan o caen en laderas y montañas, usualmente originados por la acción prolongada de las lluvias sobre suelos inestables.
Cuando estos eventos se presentan de manera frecuente, suelen obstruir carreteras, aislar comunidades y dificultar la prestación de servicios básicos. Su atención requiere maquinaria pesada y puede conllevar cierres viales prolongados, razón por la cual la gestión rápida y coordinada, como la que exige la situación actual, resulta esencial para el bienestar de la población y la recuperación del territorio.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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