Así lo anunció el fiscal General (e), Fabio Espitia, que aclaró que, independiente de las razones que llevan a un cese de actividades, lo único cierto es que “cualquier instigación a una conducta delictiva, que tiene que ver con el cierre de vías, pueden ser objeto de investigación” por parte del ente acusador.

Lo anterior quiere decir que en caso de que se mantengan los desórdenes que bloquean vías o, incluso, afectación sobre los bienes de las personas (vehículos dañados, por ejemplo) serían judicializadas varias personas.

“Es importante que tanto las secretarías como la Policía nos documenten eventuales perturbaciones, eventuales daños a la propiedad y a la libre circulación, porque en ese momento también podría determinarse eventual instigación de los promotores del paro en conductas delictivas”, advirtió Espitia, citado por La W.

Pese a que muy temprano este lunes no se presentaron mayores afectaciones a la movilidad en Bogotá, sobre la media mañana sí se han reportado bloqueos en el sur y en la Autopista Norte, en donde, incluso, vándalos han pinchado con puñales las llantas de algunos Transmilenios para evitar que circulen y movilicen pasajeros con normalidad.

Usuarios de Transmilenio afirman que los buses del sistema llegan hasta la estación de Alcalá y tienen que regresar por las alteraciones en la vía. Según señalan, los buses que cubren rutas hacia el sur van abarrotados.

La Secretaría de Movilidad anunció que, de momento, no se está prestando el servicio de buses alimentadores en la zona. Agregó que hay una mezcladora de cemento y un carro recolector de basura pinchados en la vía.

Sobre el mediodía de este lunes se espera un informe de la Policía y de la Secretaría de Movilidad sobre el estado actual de las vías en la capital.