El ente acusador informó, en un comunicado, que señaló a Palomino de tráfico de influencias de servidor público en provecho de un tercero por presuntamente intentar obstruir la captura del empresario Luis Gonzalo Restrepo Gallo y 13 personas más, en 2014.

El exdirector de la Policía Nacional, según la Fiscalía, utilizó ese cargo para presionar a la fiscal Sonia Lucero Velásquez, que era delegada ante los jueces penales del circuito y adscrita para la Unidad de Análisis y Contexto, y así obstaculizar el operativo contra el empresario y los demás señalados.

Palomino visitó a Velásquez en su residencia y le hizo varias llamadas telefónicas para, de acuerdo con la entidad, hacer que la fiscal desistiera del operativo contra Restrepo Gallo, que finalmente fue capturado.

Sobre la visita a la funcionaria, el general retirado dijo, citado por El Espectador, que no era para influenciarla; todo lo contrario, aseguró que él quería participar en el operativo.

No obstante, Velásquez sintió que era “un acto intimidatorio”, aseguró el diario, porque el entonces director de la Policía le habló de los supuestos nexos que tenía el empresario con el expresidente Andrés Pastrana y con Luis Alberto Moreno, que en ese momento dirigía el Banco Interamericano de Desarrollo.

En cuanto a las llamadas, la Fiscalía manifestó que tiene varias grabaciones que probarían que Palomino incurrió en un delito. Una de ellas fue leída en la audiencia de acusación; el uniformado le dijo a la fiscal:

“Dentro de este listado, que son como 14 personas del tema de lavado en el Quindío, cuando uno ve, una obra de este personaje, uno dice Gallo Restrepo, pues no, uno se sorprende y sorprende a todo el mundo ¿cierto? Yo quisiera convencerla a usted de una propuesta y de ser, pues yo espero que no sea calificada como una propuesta indecente, qué tal si dejamos eso por un tiempo”.

Entretanto, Palomino sigue defendiendo su inocencia, incluso, pidió ser declarado como víctima y no como acusado en el proceso, cosa que el magistrado de la audiencia le negó.