La iniciativa surgió en la institución de la comuna 4 de Soacha por la contaminación del aire, más que por la epidemia del coronavirus, aseguró Caracol Radio.

Además de copas de brasieres y amero mazorca, Héctor Peñaloza —profesor del colegio Julio César Turbay— dijo a la emisora que los estudiantes también han usado “cáscaras de plátano, de coco y botellas reciclables ” para crear los tapabocas, que en las farmacias aparecen como escasos o a precios exorbitantes.

“Es la creatividad de los niños y de sus padres de familia”, agregó el docente en la frecuencia radial.

El medio no consulta expertos sobre qué tan higiénico pueden ser estos tapabocas artesanales, que están hechos con productos que pueden estar expuestos a químicos como herbicidas.

No obstante,  de acuerdo con el director del Instituto de Virología de la Universidad El Bosque e investigador Sénior de Colciencias, Jaime Eduardo Castellanos, cada quien puede hacer su propio tapabocas efectivo utilizado en camisas, sacos, pantalones o fundas de almohadas.

Sin embargo, el Invima ha desmentido que haya desabastecimiento de tapabocas y señaló que, para el 5 de marzo de 2020, había más de 9 millones de unidades de esos elementos en el país.

Por lo mismo, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) abrió una investigación para determinar si las droguerías acapararon esos productos para que cuando la epidemia llegara al país, los pudieran vender a un precio mucho mayor.

Actualmente, el precio de los tapabocas se triplicó, y en muchas farmacias no hay.

Desde la institución educativa, agrega la radio, también han incentivado el aseo constante de las manos para evitar enfermedades.