Afortunadamente, la periodista contó que en lo sucedido no alcanzaron a quitarle nada ni a hacerle daño, aunque pasó un susto grande.

Fontalvo no detalló a qué altura de esa vía sucedieron los hechos este miércoles y solo dijo que sucedió junto al carril exclusivo de Transmilenio. Según ella, supuestos volanteros son los que identifican a las potenciales víctimas, pudiendo hacerlo con todo el tiempo y sin problema, aprovechando la inmovilidad del tráfico.

Después, uno de ellos golpea uno de los espejos y espera a que la víctima abra la ventana para acomodarlo, algo que viene sucediendo en varias vías incluso con ciclistas y motociclistas involucrados.

Pese a que desconfió y esperó un rato antes de componerlo, los delincuentes esperaron y atacaron apenas abrió la ventana. Uno golpea el carro y el otro mete la mano para sacar el botín, pero ella alcanza a reaccionar y le clava las uñas mientras vuelve a subir el vidrio.

Los ladrones se habrían espantado al ver frustrado el atraco, pero otra de las cosas que más sorprendió a la periodista es que no recibió solidaridad de nadie. Solamente otro conductor advierte a una policía de una estación de Transmilenio, pero aparentemente no hace nada después de que los hombres huyeran.

Finalmente no pasa nada y todos continúan su camino. “Es el día a día de tantos bogotanos, de tantos colombianos. ¡Lamentable!”, escribe Fontalvo.

“Moraleja: nunca baje el vidrio. ¡NUNCA! Y desconfíe de todo lo que se mueva a su alrededor. ¡Vivimos en la Ciudad de la Furia!”, concluye.