Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Abr 27, 2026 - 9:02 pm
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Durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo) de 2026, dos legisladoras colombianas expusieron los desafíos persistentes que enfrentan las mujeres en la esfera política nacional. Según el reportaje de El Espectador, la senadora Clara López, representante del Pacto Histórico, y su colega Lorena Ríos, del partido Colombia Justa Libres, participaron en un conversatorio dedicado a analizar el rezagado avance de la equidad de género en las campañas electorales. Ambas líderes coincidieron en que, si bien existen avances desde las décadas pasadas, la presencia de mujeres en cargos de alto nivel político y económico todavía es insuficiente y su proyección hacia la Presidencia sigue limitada.

Clara López relató que en los años setenta era habitual ser la única mujer presente en escenarios de poder y, aunque hay algunas mejoras, estas resultan insuficientes cuando se revisa el actual panorama electoral: de trece candidatos presidenciales, únicamente tres son mujeres y la mayoría de las figuras femeninas ocupan lugares secundarios como candidatas a la vicepresidencia. Las senadoras destacaron la importancia de romper el denominado “techo de cristal”—una barrera invisible que dificulta el ascenso de mujeres a puestos de alta decisión—, valorando la llegada a la Vicepresidencia de perfiles como Francia Márquez, símbolo de ruptura frente a los esquemas tradicionales de élite en Colombia.

El diálogo evidenció, según El Espectador, tres obstáculos clave que continúan restringiendo la igualdad de oportunidades: las diferencias económicas, la carga desproporcionada de tareas de cuidado en el hogar y la violencia política. Sobre este último factor, Ríos puntualizó que las agresiones dificultan el liderazgo y que las medidas de protección ofrecidas a las mujeres suelen quedarse en simples protocolos sin una aplicación concreta. Además, se cuestionó el uso de la ley de cuotas por parte de algunos partidos como un mecanismo para rellenar listas sin otorgar reales posibilidades de elección, participación presupuestal ni voz decisoria.

López argumentó que instrumentos como las listas cerradas paritarias del Pacto Histórico han contribuido eficazmente a mejorar la representación, aunque persisten desafíos. Ríos subrayó cómo, en la práctica, varias curules han sido destinadas a familiares o beneficiarios del poder local, desplazando liderazgos femeninos legítimos.

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En cuanto al rol de la Vicepresidencia, el debate abordó sus funciones, que suelen estar poco definidas. Mientras López resaltó su finalidad formal como reemplazo presidencial, Ríos mencionó el impacto de la gestión de Marta Lucía Ramírez al destinar presupuesto para políticas dirigidas a mujeres, aunque también criticó la politización y la baja ejecución de estos recursos. El cierre del conversatorio dejó claro que, más allá de las normas legales, la transformación cultural resulta crucial, pues los patrones patriarcales arraigados en la sociedad y las élites siguen limitando el aporte de las mujeres al desarrollo político del país.

¿Por qué la representación de mujeres en el Congreso colombiano se mantiene en el 30%?

La pregunta sobre la baja representación femenina en el Congreso cobra relevancia a la luz de los datos expuestos por las senadoras López y Ríos durante la Filbo 2026. La cifra, estancada en un 30% según los testimonios recogidos por El Espectador, es síntoma de las trabas económicas, la doble carga laboral (pública y doméstica) y un entorno político aún hostil para el liderazgo de las mujeres. Además, la relegación sistemática mediante el uso de cuotas simbólicas y la asignación de curules a figuras familiares o apadrinadas, refuerzan la exclusión.

Comprender las razones detrás de este rezago es fundamental para identificar estrategias que permitan avanzar hacia una democracia más representativa y equitativa. Solo mediante la eliminación de barreras estructurales y transformaciones culturales profundas será posible incrementar la participación real y efectiva de las mujeres en las decisiones públicas del país.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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