Estas personas, según Vargas en la emisora, aprovechan las excepciones del decreto de aislamiento para continuar con el tráfico de estupefacientes, que se han encarecido por las restricciones de movilidad en las principales ciudades del país para evitar la propagación del COVID-19.

“Encontramos cosas particulares como el uso de falsos domiciliarios, ciudadanos extranjeros, mototaxistas y vemos que algunas de las ventas se realizan por el internet negro”, manifestó el director en el medio, y agregó que, por ejemplo, el precio de la marihuana se ha triplicado si se compara con el precio que tenía antes de que llegara el coronavirus al país.

Los supermercados, tiendas, centrales de abastos y sitios que están exentos de la cuarentena ahora se convirtieron, de acuerdo con Blu Radio, en los nuevos sitios predilectos de los delincuentes, entre los cuales se encuentran ciudadanos extranjeros “en su mayoría venezolanos”.

“Se ha dado apertura a 30 procesos penales en esta época de aislamiento contra personas y organizaciones que han sido detectadas en las modalidades que indiqué. Han sido capturadas 32 personas, algunos de ellos como falsos domiciliarios de comida”, añadió Vargas.

Pero esta no es la primera vez que los delincuentes le estarían sacando provecho a las excepciones de la cuarentena; en días pasados, varios ciudadanos denunciaron que los famosos prestamistas ‘gota a gota’, que se aprovechan de la necesidad de las personas en estos momentos de crisis, están utilizando uniformes de domiciliarios para cobrarles a sus deudores y, en caso de que nos les paguen, recurren a la violencia para intimidarlos.

“Muchas personas nos vemos con la necesidad de endeudarnos con personas que prestan dinero, los mal llamados, ‘gota a gota’. Mi familiar ahora no sabe cómo cumplir con las cuotas en plena crisis”, manifestó hace unos días un colombiano endeudado con estos prestamistas que incurren en el delito de usura.