Caracol Radio confirmó que las averiguaciones las adelanta la oficina de control Interno del Ministerio de Relaciones Exteriores, y que tienen que ver con “el mal manejo de recursos públicos” que habría hecho la funcionaria, en Ginebra, con dinero que le fue asignado para gastos de representación.

Esta indagación se conoce un día después de que el portal Cuestión Pública presentara un informe, con copias de facturas, en el que expone uno a uno los lujos que se daba la funcionaria y que serían reportados como gastos de representación de la embajada.

Por ejemplo, el medio hace referencia a los varios almuerzos a los que Adriana Mendoza invitó a sus comensales y subalternos de la misión diplomática, en finos restaurantes, y que luego justificó, en algunos casos, como atenciones durante la participación de embajadores en la conferencia internacional de la Cruz Roja.

Entre esas invitaciones, Cuestión Pública menciona dos muy especiales al entonces jefe de la diplomática: el excanciller Carlos Hollmes Trujillo.

“El actual ministro de defensa también fue invitado en dos ocasiones por la embajadora Adriana Mendoza a almorzar en Ginebra. Los almuerzos tuvieron un valor de 972.319 pesos colombianos y 1’486.000 pesos”, se lee en un trino inicial.

El medio muestra, en su informe, las facturas al detalle con los platos, aperitivos y postres que consumieron, y dice que la mujer pasó el reporte de estos gastos a Colombia como un tema “ligado a su labor”, para que “ese dinero le fuera devuelto con recursos públicos”.

Entre las evidencias que se presentan, en el artículo de prensa, llama la atención la compra de una camioneta BMW Group que estaría destinada para uso personal, pero que “en los documentos de adquisición aparece registrada a nombre de la Misión Diplomática”.

La explicación que se encuentra a este trámite, dice, es que en Suiza los vehículos que se compran para funcionarios como ella quedan exentos de IVA.

“Registrarla a nombre de la Misión Diplomática le habría permitido a la embajadora colombiana ahorrarse unos buenos euros en impuestos”, asegura.

Un dato más, y es que de acuerdo con el medio el exconductor César Delfín hizo llegar una denuncia a la Procuraduría, en junio de 2019, donde se quejaba de un despido injustificado y aseguraba que Adriana Mendoza, presuntamente, lo había puesto a recoger y llevar a su “compañero permanente” a varias citas.

Pero de los almuerzos costosos la funcionaria pasó, según Cuestión Pública, a comprar muebles, cortinas y colchones por unos “106 millones de pesos”, dinero que también habría salido del bolsillo de los colombianos.