Inicialmente, el aislamiento preventivo obligatorio iba a durar 19 días y se acabaría el 13 de abril. En ese entonces, el presidente dijo en su programa de televisión que el objetivo era “protegernos entre todos y trabajar en equipo”, implementando las medidas necesarias para afrontar “el momento más difícil que nos ha tocado vivir en el mundo, y (…) como país”.

En ese momento, Colombia contaba con 158 casos de la enfermedad, pero se preveía que el aumento sería exponencial, por lo que el Iván Duque tomó una postura drástica para evitar que la COVID-19 se propagara a un ritmo acelerado, afirmó RCN Radio.

Una semana antes de que terminara el plazo, el jefe de Estado amplió la cuarentena nacional por dos semanas más con el fin de velar por el bienestar de los colombianos y seguir fortaleciendo el sistema de salud en todo el país, apuntó El Tiempo.

Así las cosas, el nuevo periodo de confinamiento, que sería regido por las mismas condiciones que el primero, terminaría el 26 de abril justo antes de la medianoche.

Para ese entonces, había 34 excepciones para salir a la calle, entre las que estaban: comprar productos de primera necesidad, como alimentos y medicamentos; realizar trámites bancarios y notariales; sacar a las mascotas; asistir a niños, adolescentes, adultos mayores, discapacitados y enfermos; estar presente en servicios funerarios; ofrecer domicilios de comida, indicó El Tiempo.

Eso sí, solo una persona del núcleo familiar podía salir a hacer alguna de estas diligencias en los horarios establecidos. Quienes no cumplieran las normas serían multados.

En ese momento, las actividades comerciales en los establecimientos estaban prohibidas, y los vuelos nacionales e internacionales fueron cancelados hasta que se terminara la cuarentena.

Los planes siguieron cambiando el 20 de abril cuando el mandatario alargó la cuarentena por otras dos semanas a partir del 27 de ese mes, dejándola hasta el 11 de mayo. Duque afirmó que las restricciones en el transporte aéreo e intermunicipal se mantendrían, y que el resto de condiciones ya implementadas seguirían vigentes en el nuevo periodo, aseguró Semana.

Las novedades estuvieron en el sector de la construcción y en el manufacturero, que pudieron reactivarse bajo unos estrictos protocolos de bioseguridad.

Empero, antes de que este ciclo de confinamiento culminara, el presidente anunció que la cuarentena se extendería hasta el 31 de mayo, día en que debía terminar la emergencia sanitaria, que fue prorrogada hasta agosto, señaló La República.

Este periodo incluyó el reinicio de otras actividades económicas y culturales, como museos, bibliotecas, ventas al por menor y peluquerías, siguiendo todas las medidas de bioseguridad y reduciendo el aforo al 30%, añadió La República.

Además, los servicios domésticos y las citas médicas relacionadas con consultas distintas a la COVID-19 empezaron a operar desde el primero de junio.

A pesar de que varias industrias estuvieran iniciando labores, Duque volvió a alargar la cuarentena hasta el 30 de junio, especialmente para los adultos mayores de 70 años y para los menores de edad. Las personas en estos rangos de edad solo podían salir a la calle en horas determinadas por el bienestar de su salud mental, explicó El Tiempo.

Quienes estuvieran entre los 18 y 69 años sí podían salir durante dos horas diarias para realizar alguna actividad física cerca de su residencia.

Tiempo después, el presidente nuevamente extendió el aislamiento por 15 días, hasta el 15 de julio, bajo las mismas condiciones que estaban permitiendo reactivar gradualmente el comercio y la vida productiva, resaltó Dinero.

Duque también anunció que, en los municipios en los que no había presencia de la enfermedad, se estaban llevando a cabo pilotos presenciales en establecimientos gastronómicos e iglesias, que luego serían probados en municipios con “baja afectación del coronavirus”, informó Dinero.

Para ese entonces, Colombia ya reportaba 73.572 casos de la enfermedad COVID-19, 30.459 personas recuperadas y 2.404 fallecidos, según el medio mencionado.

El último aviso del mandatario es que la cuarentena irá hasta el primero de agosto con las medidas actuales y con las justificaciones que permiten la activación de ciertos sectores.

En ese orden de ideas, las personas deben permanecer en sus hogares, a menos de que cumplan con alguna de las 44 excepciones que el Gobierno ha aprobado. Entre ellas están: prestar servicios de salud, adquirir bienes y servicios, emergencias de salud y veterinarias, comercialización de alimentos a domicilio o por entrega en el local para llevar, y casos de fuerza mayor, detalló Semana.

En total, el presidente ha alargado el aislamiento preventivo obligatorio seis veces, desde que anunció la primera extensión del plazo el pasado 20 de abril.