El organismo se refiere específicamente a varias donaciones que hicieron dos marcas de bebidas azucaradas, en medio de la pandemia, que fueron promocionadas por las redes sociales de la Alcaldía de Bogotá.

Le preocupa que esos mercados con comida ultraprocesada puedan poner en riesgo a los beneficiarios y señala que la Unicef recomienda rechazar “donaciones de productos con altos contenidos de grasas saturadas, azúcar o sal por considerarlos ‘comestibles no saludables’”.

Asimismo, el colectivo dice que las instituciones públicas deberían abstenerse de participar en programas de donación de compañías “que produzcan comida no saludable” para evitar “convertir las donaciones en oportunidades para que las marcas que donan hagan publicidad, o para que desarrollen estrategias de lavado de imagen”.

En la carta dirigida a la alcaldesa Claudia López, también indican que “productos como dulces, papas de paquete, embutidos, comida chatarra, o bebidas azucaradas como las gaseosas, no cumplen con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre dietas saludables”, y que por el contrario son impulsor del aumento de las tasas de sobrepeso y obesidad, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Eso tiene mayor relevancia, dice la organización, si se tiene en cuenta que las comorbilidades como la obesidad hacen que una persona sea más vulnerable a morir por coronavirus.

Finalmente, el colectivo asegura que el Estado debe garantizar los derechos de la ciudadanía, entre ellos, el derecho a la salud y a la alimentación de los menores.