Reconocido por el desparpajo con el que se expresa y por su irreverencia frente a los poderes y las figuras representativas de prácticamente todas las instituciones de la sociedad, Vallejo encontró oportuna la coyuntura del coronavirus para una de sus conocidas arremetidas.

Pero, curiosamente, con sus comentarios, se sitúa en la orilla donde están los personajes poderosos que siempre critica y que en las últimas semanas han desestimado la fuerza devastadora del COVID-19.

Y lo hizo en un escrito que publica El Espectador, en el que empieza por descalificar el uso de la palabra ‘caso’ cuando se emplea en esta crisis para hablar de las personas que están o pueden estar infectadas.

“¿Qué quieren decir con ‘casos’ los que llevan la cuenta? ¿Quieren decir los enfermos (recuperados ya o en recuperación), más los muertos y los que han estado cercanos a unos y a otros y que llaman ‘contactos’ como un tomacorriente?”, se pregunta Vallejo en el texto publicado por el diario capitalino.

“¿En esos ‘casos’ están incluidos también todos los que se han contagiado de coronavirus en el mundo? ¿O es que les han encontrado a millones y millones el genoma de RNA del virus o anticuerpos contra él porque los han examinado?”, sigue preguntando, y para estos dos últimos cuestionamientos tiene la misma respuesta: “No”.

Pero eso es poco frente a lo que sigue en su texto: a Anthony Fauci, director del Instituto de Alergia y Enfermedades Infecciosas de EE.UU. y su colega Robert Gallo (descubridor del sida) los califica de “estafadores y engañatontos de la ciencia que se suman a los de la política, la religión, la banca, etcétera, etcétera”.

Después de hacer sus cuentas sobre cómo cree que se multiplica el virus, protesta porque “no se puede paralizar un país porque así lo aconsejan las estrellas del momento, los epidemiólogos, las alimañas más dañinas que le acaban de resultar a la humanidad, sin el dato esencial que les está faltando”.

Propone que el Gobierno colombiano haga cien pruebas Transmilenio. “Si dan diez infectados, o sea diez portadores sanos, que levante la cuarentena pasado mañana porque en cuatro o cinco días alcanzaremos a Lombardía y a Nueva York”.

Y termina asegurando que va a volver a leer la Biblia, porque se siente “como Uribito el repatriado, encarcelado en su residencia particular, vencido y sin sueños de presidencia. Que escriba entonces sus Memorias de hijueputa, como yo.

En un comentario sobre ese escrito, el periodista Néstor Morales, de Blu Radio, dijo que Vallejo, “con tal de llevar la contraria, es capaz, inclusive, de atacar al cuerpo médico, que pocas personas en el mundo lo hacen”.

“Es un gran provocador”, agregó, a su turno, Felipe Zuleta, de ese mismo medio. “Esto es una irresponsabilidad”.

“Es irresponsable, porque eso puede animar a muchas personas a salir de casa, a creer que esta no es la medida, y tendríamos unas consecuencias muy duras”, agregó Alberto Linero. “Que mire hacia España y se dé cuenta de si esto no es evidente”.