Sin embargo, la alta funcionaria aseguró a la revista Semana que los magistrados (ella incluida) están “convencidos de que la Corte Constitucional ha sido chuzada”.

Nos dicen que venden aparatos que intervienen teléfonos con facilidad y que la posibilidad que tienen de grabarnos esa impresionante. Yo sí creo que estuvimos, y que lo estamos”, comentó Ortiz al semanario cuando en abril de 2019 afirmaba que sus colegas magistrados estaban siendo “muy creativos”.

De hecho, la paranoia era tal entre los togados que decidieron sesionar en un lugar diferente a la Corte Constitucional, en el norte de Bogotá, por temor a ser interceptados y que sus deliberaciones fueran filtradas hacia otras esferas del poder.

“Independientemente de que existan filtraciones, hay momentos en el que la gente se entera de todo, de decisiones que están por tomarse, de conversaciones privadas […] la única conclusión es que estamos chuzados”, dijo Ortiz a la revista.

Sobre las razones que estarían detrás de las ‘chuzadas’ estarían que la Corte Constitucional está tomando decisiones contrarias a los intereses del gobierno Duque y los Estados Unidos respecto a la JEP y la aspersión con glifosato, entre otros temas.