Ese viernes se prendieron las alarmas en Colombia por cuenta de los resultados practicados a una paciente de 19 años, procedente de Milan, Italia, que trajo el virus al país.

La mujer presentó síntomas y acudió a los servicios de salud donde se le tomaron las muestras para el análisis respectivo. “Ante esto, el Instituto Nacional de Salud confirmó resultados positivos a las pruebas”, confirmó el Minsalud.

A partir de ese 6 de marzo de 2020, la vida en Colombia no volvió a ser la misma. Cines, gimnasios y bares fueron los primeros que decidieron cerrar sus puertas como medida preventiva para contener la propagación de la enfermedad. Un par de semanas después, el 20 de marzo, Bogotá entró en cuarentena estricta y el resto del país lo hizo desde el miércoles 25. Muchos pensaron que esto sería cuestión de dos o tres meses, pero un año después todavía no se sabe qué le deparará al país por cuenta de la pandemia.

La crisis de la salud, que era latente desde hace décadas, se agudizó, los hospitales y clínicas no estaban preparados para un escenario tan caótico y de alarma que desencadenó en la muerte de más de 60.000 personas por ese enemigo que hizo de las suyas y en unos pocos días acabó con la vida de muchos.

Primer año del COVID-19 en Colombia

Como si fuera poco, en materia económica Colombia entró en una de sus peores crisis. El dólar se disparó y superó los 4.000 pesos. El Aeropuerto El Dorado cerró y tuvo que esperar varios meses para retomar la operación de los vuelos comerciales, algo nunca antes visto. Abril y mayo se vivieron con total quietud en el país por las cuarentenas que se decretaron, con la esperanza de que sirvieran para darle tiempo al precario sistema de salud nacional de prepararse de cara a lo que vendría en los meses posteriores.

Colombia lamentó durante todo 2020 indicadores económicos negativos nunca antes vistos. La economía nacional entró en recesión por tercera vez en toda la historia, en abril del 2020 tuvo una caída sin precedentes del 20,55 % y el PIB llegó a caer un 15,7 % en el segundo trimestre, la peor cifra de todos los tiempos para el país. Es probable que solo hasta 2022 se recuperen indicadores económicos que ilusionen a los colombianos con una verdadera recuperación.

Unos meses después, de a poco se fueron sumando esfuerzos para afrontar la denominada ‘nueva normalidad’, con el llamado a que se tuviera claro que el autocuidado sería la clave para que esta fuera exitosa. De todas maneras, nada volvió a ser como antes y empresarios, emprendedores, empleados y hasta comerciantes informales vieron cómo la pandemia acabó con muchos de sus sueños.

2021 era esperado con ilusión por millones de colombianos, pero en enero llegó el segundo pico de la pandemia con todo su furor para dejar más que claro que el coronavirus seguía al acecho y que habrá que esperar un tiempo más para disfrutar de muchas cosas como antes. La mayoría de actividades sociales siguen restringidas y, a pesar de que la vacuna por fin aterrizó en el país, la paciencia sigue siendo la única solución para entender que todavía no se acaba la que para muchos ha sido una pesadilla.

A lo largo de este año desde que se conoció el primer positivo, Colombia se convirtió en el undécimo país del mundo con más contagiados: casi 2,3 millones. Más de 60.000 colombianos fallecieron por el virus, el duodécimo registro más alto en todo el planeta.

Aún no nos reponemos de los cambios con los que llegó el mes de marzo del año pasado y sigue siendo incierto lo que vendrá de acá en adelante. Mientras tanto, millones de personas aún no pierden la esperanza de que las cosas vuelvan a ser como antes.