Lo último que se supo con casi toda precisión fue que Arnold de Jesús Ricardo Iregui, un taxista de 58 años que trabajaba en Cartagena , murió por COVID-19 en Colombia.

El hombre se habría contagiado el 4 de marzo al transportar a unos turistas italianos.

Tras reportarse con los síntomas asociados a la enfermedad, el taxista falleció en el Instituto Nacional de Salud, donde se afirmó que Arnold de Jesús Ricardo Iregui era portador del coronavirus. 

Pero a casi un año de su deceso, sus familiares no han podido dejarlo ir en paz, pues afirman que su fallecimiento está rodeado de inconsistencias.

“Nosotros estamos muy dolidos porque no se han esclarecido muchas cosas. Por ejemplo, yo estuve hablando permanentemente con mi tía (hermana del fallecido) y a ella no la querían atender en la clínica a pesar que empezó a sentirse mal. Hubo muchas dificultades en el tema de la atención porque no le colocaban los medicamentos a la hora, un paciente que sentía dolor y malestar no le ponían acetaminofén, Dolex, y no le daban un antibiótico para combatir la neumonía en los horarios que debían”, le dijo a Caracol Radio Zuleima Castellón, sobrina del taxista.

La hora de fallecimiento es otro aspecto que sigue en duda y sobre el que hay mucho malestar.

“La exmujer de él avisó a varios familiares que había fallecido, ella supo a las 7:00 de la mañana. Esto no concuerda con el horario que dice la epicrisis ya que el reporte dice que falleció a las 9:00 de la mañana. No entiendo porque no nos dejaron un mensaje sabiendo que su hermana estaba cerca, él estuvo pasando esos malestares solo”, añadió.