La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) detalló en un comunicado que el confinamiento ocurre en el municipio de Bahía Solano (Chocó) y afecta a familias de tres comunidades nativas desde el pasado 14 de mayo.

“La incursión de grupos armados ilegales, quienes violentan la autonomía y gobernabilidad de los territorios y autoridades indígenas, han afectado a las comunidades” Posamanza, Bacuru Purru y El Brazo.

Por los enfrentamientos, 160 niños y jóvenes indígenas han dejado de asistir a clases en el Centro Educativo Indígena María Auxiliadora del Brazo desde hace tres semanas.

La ONIC denunció que las poblaciones nativas se convierten en “objetivo militar” al estar en medio de las confrontaciones armadas, situación que los ha llevado a un “inminente desplazamiento” hacia el corregimiento (pueblo) de Valle.

“Aunque ha pasado casi un mes, no existe respuesta efectiva de parte de la institucionalidad chocoana”, subrayó la organización.

Para atender la emergencia, la ONIC reiteró su llamado a las autoridades locales y defensores de las comunidades indígenas “para que se brinde una atención de manera urgente”.

“Al Gobierno departamental y Nacional para que asuman su responsabilidad y brinden atención y seguimiento a la situación de confinamiento y lo que se derive de esta, que perjudique directa e indirectamente a las Comunidades Indígenas”, agregó.

De igual forma, pidió a la Procuraduría que haga seguimiento al desempeño de las funciones de las instituciones que deben atender las situaciones en las que se vulneran los derechos.

Por último, urgió a la Defensoría y a la Unidad de Atención y Reparación Integral a las Víctima que active los mecanismos para atender a las víctimas.