En el documento, que hace parte del contrato, citado por Noticias Caracol, el Ejército señala que lo que quiere que la plataforma ‘Hombre invisble’ haga es:

  • Proveer persistencia y camuflaje para el malware instalado en el objetivo infectado.
  • Ejecutar diferentes tipos de malware sin que el antivirus tenga una reacción hostil.
  • Invisible para el 90% de los sistemas de seguridad antimalware y perimetral.
  • La infraestructura debe estar diseñada para operar con un número infinito de agentes activos.

Un suboficial, que participó que en las interceptaciones ilegales por parte del Ejército, le dijo a Semana que el ‘Hombre invisible’ le permitía meterse “a cualquier computador, acceder a llamadas y conversaciones de WhatsApp y Telegram Web, descargar conversaciones de chat archivadas o borradas, fotos y, en general lo que tenga almacenado en la memoria de la máquina infectada”, sin dejar rastro.

Pero además de ese sofisticado software, aseguró la revista, también se utilizaron “equipos tácticos móviles”, que son dispositivos que se esconden en lugares u objetos para interceptar llamadas de celular pues simula ser una antena telefónica.

Según el noticiero, el ‘Hombre invisible’ fue adquirido por 3.000 millones de pesos, con presuntas irregularidades.

Al respecto, el comandante de las Fuerzas Militares, general, Luis Fernando Navarro, dijo en el informativo que el software se compró “para actividades de ciberdefensa, protegernos de ataques informáticos contra la infraestructura crítica del Estado”; declaración que coincide con la del recién nombrado comandante del Ejército, Eduardo Enrique Zapateiro, que agregó en el medio, que la plataforma es de “inteligencia” y “permite triangular al enemigo”.