La medida obliga al IDRD a poner en condiciones óptimas los baños que permanecen cerrados por falta de agua y a garantizar el suministro del líquido tanto en el área administrativa como en la zona de servicio, que está abierta al público.

Así lo evidencia el acta que fue levantada en el lugar –y a la que tuvo acceso Pulzo– en donde fueron consignados 23 hallazgos sobre presuntas irregularidades que ameritaron la clausura del parque.

Por ejemplo, la Secretaría de Salud encontró que los baños tienen deficiente aseo, hay una mala disposición de excretas, no se presentan procedimientos de control de plagas y tampoco existe dotación de jabón líquido ni de papel higiénico, por lo que el parque se raja en servicios sanitarios.

“No es posible que un parque, de estas dimensiones, no reúna las condiciones mínimas para estar abierto al público. Además, las canchas de baloncesto y voleibol playa están en abandono; no tiene señalización y existen áreas que representan un peligro para los niños”, manifestó la edil Diana Sánchez en un comunicado de prensa difundido en las redes sociales.

El parque abrirá de nuevo al público cuando una nueva inspección de la Secretaría de Salud certifique que está en condiciones de prestar un buen servicio, indicó una fuente de la entidad que hizo parte del procedimiento de clausura.

Hay que recordar que el parque metropolitano Zona Franca tiene un área de 243.325 metros cuadrados, está ubicado al costado suroccidental de la localidad de Fontibón y está listo para hacer entrega de la segunda fase del área infantil, que incluye una amplia diversidad de juegos y gimnasios para la recreación al aire libre, indicó el IDRD en su página web.