Una nueva pelea interna dentro del Gobierno del presidente Gustavo Petro dejó al descubierto algo más grande que una disputa burocrática: la posible aspiración del director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, a la Alcaldía de Bogotá.
La revelación llegó de boca de Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre y actual directora del Fondo de Adaptación, quien lanzó graves acusaciones durante una entrevista en Semana, en la que habló de presunto espionaje, persecuciones políticas y una disputa que, según ella, tendría un trasfondo electoral.
Acusaciones de espionaje dentro del Gobierno
Rodríguez aseguró que Carrillo habría tenido un supuesto informante dentro de su equipo de trabajo. Según su versión, se trataría de un funcionario que primero trabajó con ella en el Dapre y luego pasó al Fondo de Adaptación.
La funcionaria afirmó que recibió mensajes anónimos que advertían sobre un plan para atacarla políticamente. Posteriormente, dijo haber recibido un video y chats en los que, presuntamente, el director de la UNGRD hablaba con ese funcionario.
De acuerdo con su relato, en esas conversaciones Carrillo habría pedido recopilar información que pudiera perjudicarla. “La acción del caballo de Troya siempre funciona”, aseguró Rodríguez que se escucha en el material que recibió.
También afirmó que el supuesto infiltrado habría solicitado pagos a cambio de entregar información interna, lo que —según ella— configuraría conductas graves que deberían investigarse.
Hasta ahora, Carrillo no ha sido condenado ni existe una decisión judicial sobre estas acusaciones.
La razón política detrás del conflicto
El punto más explosivo de la entrevista llegó cuando Rodríguez explicó cuál sería, a su juicio, la motivación detrás del enfrentamiento.
Según la directora del Fondo de Adaptación, el objetivo final sería político: “Él quiere ser alcalde de Bogotá”.
Rodríguez afirmó que sus denuncias sobre la baja ejecución presupuestal habrían afectado la imagen pública de Carrillo y, por eso, habría empezado una confrontación directa entre ambos.
La afirmación pone sobre la mesa un escenario político que ya venía siendo comentado en sectores del petrismo: la búsqueda de una figura fuerte del Gobierno nacional para competir en las próximas elecciones a la Alcaldía de Bogotá.
Aunque Carlos Carrillo no ha anunciado oficialmente aspiración alguna, su perfil político ha venido creciendo.
Antes de llegar a la UNGRD, fue concejal de Bogotá y ha mantenido presencia constante en debates nacionales, especialmente sobre corrupción, contratación estatal y manejo de recursos públicos.
Por eso, dentro del espectro político de izquierda, algunos sectores lo ven como una posible carta electoral para disputar la capital, una plaza clave históricamente para proyectos progresistas.
Las declaraciones de Rodríguez, sin embargo, agregan un elemento polémico: sugieren que la disputa administrativa podría estar ligada a una estrategia de posicionamiento político.
Un enfrentamiento que no es nuevo
Las tensiones entre Carrillo y Rodríguez no comenzaron ahora. Meses atrás ya se hablaba de “pugnas intestinas” dentro del Gobierno, en medio de diferencias políticas y administrativas entre varios altos funcionarios cercanos al presidente Petro.
En entrevistas públicas, Carrillo ha reconocido choques internos con miembros del Ejecutivo, entre ellos Rodríguez, evidenciando divisiones dentro del propio proyecto político oficialista.
El enfrentamiento refleja una dinámica cada vez más visible en el Gobierno: disputas entre sectores del petrismo sobre liderazgo, poder territorial y proyección electoral futura.
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