El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Las autoridades judiciales de Colombia y España llevaron a cabo recientemente una operación conjunta que culminó con la captura de John Henry González Herrera, conocido como “Medio Labio”, a quien se señala de desempeñar un papel clave en una sofisticada red de lavado de dinero ligada al Clan del Golfo. Según información confirmada el viernes 20 de febrero por funcionarios de la Fiscalía General de la Nación —incluyendo su Delegada para las Finanzas Criminales y la Dirección Especializada contra el Lavado de Activos—, la acción coordinada con la Dirección de Inteligencia, la Dijín (Dirección de Investigación Criminal e Interpol) de la Policía Nacional y la Guardia Civil Española permitió ubicar y detener al sospechoso en el peaje Las Palmas, en el municipio antioqueño de Envigado, en cumplimiento de una orden judicial.
De acuerdo con el expediente citado por El Espectador y la información brindada por la Fiscalía, González Herrera era considerado uno de los principales arquitectos detrás de las maniobras para limpiar grandes sumas de dinero provenientes de las actividades de narcotráfico del Clan del Golfo, una de las organizaciones criminales más poderosas de Colombia. El mecanismo empleado consistía, en gran medida, en introducir los recursos ilícitos en el mercado colombiano a través de la compra de bienes y la utilización de actividades comerciales registradas a nombre de terceros. Esta estrategia permitía a la organización camuflar el origen ilegal de los fondos y darle apariencia de legitimidad.
Las investigaciones apuntan a que la operación de González Herrera no se limitaba solo a la administración financiera, sino que también habría tenido un rol protagónico en la logística del narcotráfico entre Colombia y Europa, facilitando la salida de al menos 44 toneladas de clorhidrato de cocaína ocultas en cargamentos de frutas con destino a mercados europeos. Además, se le atribuye la función de intermediar para resolver conflictos en la distribución de las millonarias ganancias obtenidas del comercio ilícito de drogas, siempre bajo la estructura del Clan del Golfo.
Un elemento relevante de la pesquisa es el método de lavado de dinero utilizado. A partir de 2021, González Herrera habría abandonado los canales financieros formales y adoptado el sistema de hawala, mecanismo utilizado para transferencias internacionales de dinero sin que haya movimiento físico de fondos. Este método, basado en el intercambio de códigos o tokens a través de redes encriptadas, permitió que, en apenas seis meses, se lavaran cerca de 137.000 millones de pesos colombianos, mientras que el patrimonio personal de González Herrera se habría incrementado en más de 1.163 millones de pesos.
Según la información dada por la Dijín de la Policía y referida por El Espectador, las investigaciones no solo vinculan a González Herrera con Colombia, sino también con pesquisas en España e Italia, por supuestos lazos con redes de narcotráfico europeo y la mafia italiana. Su relación estrecha con el Clan del Golfo también tendría un componente familiar: la Policía sostiene que es primo de Daniel Rendón Herrera, alias “don Mario”, uno de los fundadores de la organización.
La Fiscalía especificó que las actividades de González Herrera contaban con apoyo de otros presuntos integrantes de la red, varios de los cuales —como Pablo Felipe y Santiago Prada Moriones (“Black Jack” y “Marcos”) y Carlos Ariel Zuluaga Lema (“Cejas”)— fueron detenidos en España, en una fase previa de la investigación conocida como caso ”Gulupa”, que expuso el engranaje narcotraficante y financiero del grupo.
González Herrera fue presentado ante un juez de control de garantías, que le imputó los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de lavado de activos provenientes del narcotráfico, enriquecimiento ilícito de particulares y cohecho. Este último cargo guarda relación con pagos irregulares que supuestamente efectuó a miembros de la Policía y Migración Colombia para obtener información confidencial y facilitar sus operaciones clandestinas.
Estos hallazgos, resultado de un cuidadoso trabajo de articulación entre autoridades nacionales e internacionales, ofrecen una visión profunda de la forma en que las redes criminales se adaptan y perfeccionan sus estrategias para ocultar el origen de sus fortunas ilícitas, así como de la complejidad en la lucha judicial y policial contra el lavado de activos.
¿Qué es el sistema hawala mencionado en la investigación?
La referencia al sistema hawala dentro del contexto revelado por la Fiscalía General de la Nación es clave para entender los retos que enfrentan las autoridades frente al lavado de dinero. Hawala consiste en un método informal de transferencia de valor basado en la confianza y la intermediación, que opera fuera del sistema bancario tradicional. Este mecanismo utiliza códigos o tokens intercambiados entre operadores, posibilitando la movilización de grandes sumas de dinero sin dejar rastro en las instituciones financieras, lo cual complica el rastreo judicial y policial.
La relevancia de este sistema en las operaciones de González Herrera radica en su capacidad para eludir los controles de entidades financieras formales, dificultando la persecución y rastreo del dinero ilícito procedente del narcotráfico. El caso expuesto ejemplifica cómo este tipo de metodologías, altamente adaptables y transnacionales, representan uno de los mayores desafíos para los investigadores encargados de combatir el lavado de activos a nivel global.
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* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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