Los capturados son el mayor del Ejército Luis Alfonso Torres Lozada, y los sargentos Luis Francisco Rodríguez García e Iván Camilo Rodríguez Mejía, a quienes según Noticias Caracol los acusan de presuntamente haber “girado más de 19 millones de pesos” de los llamados gastos reservados.

Este dinero, dice el informativo, se lo pagaron los militares a un grupo de supuestos informantes. No obstante, cuando fueron entrevistados por las autoridades, ninguna de las personas que figuraban en los registros dijo conocer a los altos mandos ni haber recibido tal dinero.

También, negaron que hayan entregado tal información para las recompensas.

El director de fiscalías de Medellín, Raúl González Flechas, explicó que lo que hacían los militares era simular o falsificar los documentos en los que se recolectaba información de fuentes humanas para el pago de estos incentivos, informó Blu Radio.

“Logramos establecer la falsedad en documento y el fraude procesal con el objetivo de apoderarse de dineros públicos del rubro denominado ‘gastos reservados’”, dijo González, citado por la emisora.

Aunque Noticias Caracol habla de 19 millones de pesos, la cadena radial asegura que las autoridades tratan de establecer si los uniformados se apoderaron de más de “100 millones de pesos”.

Los militares tendrán que responder por los delitos de falsedad ideológica en documento público, peculado por apropiación, fraude procesal y falsedad en documento privado.

Un caso similar se dio a conocer en abril de 2018, cuando agentes de la Regional de Inteligencia Militar Estratégica Conjunta (Rimec) aceptaron que inventaron fuentes falsas para robarse parte del dinero de inteligencia.

Según un audio que para ese momento reveló Blu Radio, uno de los acusados aseguraba que tenía el apoyo de otros militares para cometer esos actos irregulares, que le dicen: “Yo conozco una persona que de pronto les puede apoyar, pero hay que darle cinco por ciento. Sí digamos tenemos un pago de 20 millones”.