El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
La violencia asociada al uso de armas traumáticas y de fuego continúa marcando la dinámica de los robos en Bogotá, intensificando no solo el impacto material para las víctimas, sino también las consecuencias físicas y psicológicas de estos hechos. Un nuevo episodio de esta problemática se vivió el pasado jueves, cuando Donny Moscote Aragón, abogado y vicepresidente jurídico de Salud Total, fue herido en un asalto ocurrido en el norte de la ciudad, específicamente en la intersección de la carrera 46 con calle 138, en la localidad de Suba.
De acuerdo con información consignada por El Espectador, el hecho sucedió después de las 5:00 p. m., cuando Moscote fue abordado por varios individuos que intentaron despojarlo de su cadena y teléfono celular. Durante el forcejeo, uno de los delincuentes accionó un arma traumática y disparó en una pierna a la víctima. Tras apoderarse de las pertenencias, los asaltantes huyeron del sitio.
Testigos del hecho alertaron de inmediato a las autoridades y servicios de emergencia, quienes encontraron a Moscote dentro de una camioneta, herido en el muslo izquierdo. Ante la gravedad de la lesión, fue trasladado a la Clínica Nogales, donde recibió atención de urgencia. Las primeras informaciones sugieren que el arma utilizada fue de tipo traumática, es decir, un dispositivo que emplea munición no letal pero que puede causar lesiones importantes.
La investigación actual se centra en esclarecer cómo se ejecutó el atraco, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad del sector para determinar la ruta de escape de los responsables. Las autoridades también buscan establecer si hubo planeación previa basada en la rutina de la víctima o si fue un acto aleatorio.
Este caso ocurre en un contexto de vigilancia más estricta sobre la circulación de armas en la capital. Según el balance de la Secretaría de Seguridad de Bogotá citado por El Espectador, el año 2025 cerró con un total de 1.512 armas incautadas, la cifra más alta en seis años. Además, durante el primer trimestre de 2026 se decomisaron 408 armas, el mayor registro en ese periodo en ocho años. Entre los elementos destruidos entre mayo de 2025 y abril de 2026, se contabilizaron 159 armas traumáticas y neumáticas, así como diversos objetos contundentes y armas blancas.
Esta situación refleja el desafío que enfrenta la ciudad en su lucha contra la violencia y la proliferación de armas, factores que agravan la inseguridad y el temor entre los habitantes.
¿Qué es un arma traumática y cuál es su impacto en los delitos de Bogotá?
Un arma traumática es un dispositivo que utiliza munición no letal, pero puede provocar lesiones considerables. En Bogotá, su uso en delitos, como el caso de Donny Moscote, ha aumentado el nivel de violencia durante atracos y otros hechos delictivos, según lo reportado por El Espectador.
¿Cuántas armas han sido incautadas en Bogotá recientemente y qué tipo predominan?
De acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad citados por El Espectador, en 2025 se incautaron 1.512 armas, la mayor cantidad en seis años; en el primer trimestre de 2026 se decomisaron 408 armas. Entre estas predominan las armas traumáticas, neumáticas y otros objetos contundentes.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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