“Los inescrupulosos se están aprovechando de las personas de escasos recursos y de los migrantes para que alquilen sus hijos y usarlos en la mendicidad, ya que por medio de los niños estos explotadores logran recaudar más dinero”, denunció el exconcejal de Bucaramanga Jaime Beltrán, citado por Vanguardia Liberal.

El también precandidato a la Alcaldía de la capital santandereana afirmó que estas redes criminales alquilan bebés de entre uno y 36 meses de edad para pedir limosna, y cobran alrededor de 20.000 pesos diarios.

Beltrán señaló que “se trata de una práctica organizada” y que a los menores “les suministran diferentes tipos de drogas, sin ninguna prescripción médica, para que estén calmados” durante las largas jornadas a los que son expuestos.

El denunciante añadió que los delincuentes usan “medicamentos y remedios naturales que actúan como sedantes” para no tener dificultades o escuchar el llanto del niño mientras piden dinero, y que esta situación corresponde al delito de trata de personas bajo la modalidad de mendicidad ajena.

Pero la situación no es un secreto para los bumangueses, pues un ciudadano le dijo al diario regional que ha visto en la misma esquina a una señora con al menos tres niños diferentes y que ha sido testigo del maltrato, además aseguró que en la zona hay un CAI, pero los policías no actúan.

Entre tanto, el personero de la ciudad, Rafael Picón, citado por RCN Radio, les pidió a los ciudadanos no entregar dinero a estas personas y denunciar los hechos, pues solo contribuyen a la explotación de estos infantes que “permanecen al sol y al agua, sin comida, y en algunos casos en desnutrición y posiblemente maltratados”.

Picón señaló que, según su investigación, las edades de los bebés “oscilan entre los 0 y los 24 meses, porque después de esa edad un niño ya no es llamativo”.

En las últimas horas los menores fueron rescatados en un operativo de las autoridades y a 13 de ellos ya se les abrieron procesos administrativos de restablecimiento de derechos, indicó el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

De ellos, “siete están en su medio familiar, cinco fueron ubicados en hogares sustitutos y uno ingresó a otra institución de protección”, puntualizó El Espectador, que aseguró que la mayoría de los niños son de nacionalidad venezolana.

El diario también indicó que “los 15 menores faltantes fueron devueltos a sus familias, luego de que sus padres fueran amonestados por el Defensor de Familia. Esto significa que deberán asistir a un curso de buenas prácticas de crianza”.