Aunque en redes sociales no hay muchos registros del ataque que sufrió el edificio de Semana, la revista señaló que le lanzaron “piedras de gran tamaño” a la portería principal, de tal manera que quebraron los vidrios.

En las instalaciones de la publicación,  ubicadas en el norte de Bogotá, había siete policías que intentaron proteger a los trabajadores que en ese momento estaban en las oficinas; una vigilante del edificio ayudó a detener el ataque, aunque con miedo —dijo el medio— de que una piedra impactara sobre ella.

Los vándalos además pintaron parte de la fachada principal y destruyeron las cámaras de seguridad, pero no afectaron a ninguna de las personas que estaban en el lugar.

Este es el segundo ataque que le hacen a la sede de Semana, en medio del paro nacional. El primero —más mediático— sucedió a principios de mayo cuando manifestantes tiñeron de rojo el agua de una fuente que está al frente de la construcción y gritaron arengas contra la revista y el Gobierno.

La vandalización de este jueves, agregó la revista, se dio en medio de la última visita que hizo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a varios puntos de la ciudad, entre ellos, el Portal de Las Américas, donde hubo disturbios.