“Recibieron amenazas luego de que presentaran su versión” ante magistrados de la Justicia Especial de Paz e incluso uno de los militares habría sido víctima de un atentado del que salió ileso, detalló la periodista.

De igual manera, Duzán asegura que la misma suerte estarían corriendo los oficiales que ayudaron al periodista del New York Times Nicholas Casey a documentar el revelador informe que incomodó al gobierno del presidente Iván Duque, sobre la presunta orden de duplicar los resultados operacionales del Ejército.

Lo más grave, dice Duzán en Semana, es que a pesar del nivel de riesgo al que estarían sometidos los oficiales, “hasta el momento ninguno tiene un esquema de seguridad porque la UNP (Unidad Nacional de Protección) solo puede prestar servicio de protección a magistrados de la JEP”.

Es decir, “a los militares que dicen la verdad en la JEP los tratan de traidores, y cuando los amenazan, ni siquiera son dignos de protección del Estado”, comentó la periodista que dice haber confirmado esa información con fuentes muy serias.

El desprecio por la verdad solo es superado por el desprecio por los derechos humanos”, agregó Duzán en su habitual columna, en la que también expresa sus dudas sobre la doctrina con el que las fuerzas del Estado esperan responder a las metas operacionales, en un contexto en donde ya no hay, según ella, una guerrilla armada y combativa como lo eran las Farc antes del proceso de paz.