Los más de 150 militares desertores que cruzaron la frontera hacia Colombia ese día tendrán la posibilidad de acceder a cursos en el Sena en condición de civiles sin funciones militares, según informó la revista Semama en uno de los confidenciales su reciente edición.

Ese medio de comunicación agregó que los desertores del sábado 23 de febrero también recibirán permisos de trabajo por dos años.

Aquel 23 de febrero la ayuda humanitaria que los gobiernos de Colombia y otros países del continente querían ingresar a Venezuela por varias fronteras no llegó a su destino. Es recordada la imagen de uno de los camiones con medicinas y alimentos incendiándose por los disturbios que hubo en el puente Francisco de Paula Santander, en la frontera entre Ureña y Cúcuta.