Álvaro Uribe ofreció este domingo la primera entrevista desde que fue reseñado como preso por la investigación que la Corte Suprema de Justicia adelanta contra él por presunto fraude procesal y soborno a testigos.

En el comienzo del diálogo con las periodistas Vicky Dávila y María Isabel Rueda, el líder del Centro Democrático se mostró indignado por el hecho de que le impusieron detención domiciliaria y comparó su situación con un secuestro.

Estoy indignado porque siento que estoy secuestrado por mentiras, por sesgos, por la complicidad entre unos magistrados y el joven senador Cepeda, afín a las Farc. Siento que padezco un secuestro”, expresó el congresista.

“Yo estoy con una medida de aseguramiento después de que me han violado ocho garantías procesales. Compraron testigos, los compró el joven Cepeda, senador de las Farc”, concluyó Uribe.

El expresidente insistió en que al alto tribunal tiene un sesgo político en su contra y promovió la idea que sus seguidores vienen impulsando desde hace tiempo, que se reforme la justicia.