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La investigación en torno al trágico accidente del avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en Puerto Leguízamo, Putumayo, sigue en marcha. La aeronave, en la que viajaban 126 integrantes de la FAC, el Ejército Nacional y la Policía, se precipitó poco después de su despegue el 23 de marzo. El coronel Luis Fernando Giraldo Escobar, responsable del equipo investigador, ha reiterado que aún no es posible establecer las causas precisas del siniestro que cobró la vida de 69 uniformados. “La investigación determinará las causas y las consecuencias”, declaró el oficial, subrayando la necesidad de un análisis detallado y riguroso.
De acuerdo con información oficial, el Hércules se hallaba vinculado a un esquema de mantenimiento conforme a las recomendaciones de sus fabricantes, la compañía Lockheed Martin en lo relativo a la aeronave y Rolls-Royce en los motores. El coronel Giraldo puntualizó que, al momento del accidente, el avión acumulaba 13.528 horas de vuelo. Ningún registro previo advertía sobre limitaciones operacionales. Además, la Dirección Logística Aeronáutica había expedido un certificado de aeronavegabilidad el 5 de diciembre de 2024, válido al día de los hechos, según datos suministrados por la FAC citados en El Espectador.
Un punto relevante en las pesquisas es que, pocos segundos tras el despegue, la aeronave impactó tres árboles. Según el reporte, el primer choque involucró el fuselaje y parte de la hélice del motor número tres. Posteriormente, la sección izquierda de la aeronave y las hélices de los motores uno y dos también colisionaron contra otros dos árboles. Este evento dejó rastros de material vegetal en el interior del avión y, aparentemente, contribuyó a la pérdida de potencia en vuelo, un dato clave para los análisis técnicos en curso.
La nave cumplía la ruta Bogotá–Puerto Leguízamo–Puerto Asís para el transporte de personal y equipaje militar. Se estimó que el peso en el momento del despegue era de 133.000 libras, por debajo del límite permitido de 139.000 libras. Esto ha llevado a los investigadores a descartar, de momento, la sobrecarga como causa principal del accidente.
El accidente sucedió a las 9:50 de la mañana, y las autoridades indicaron en las primeras versiones que la emergencia ocurrió sobre la pista de despegue. Medicina Legal, instancia encargada de la identificación de víctimas, aplicó todos los protocolos establecidos, incluidos exámenes de ADN para confirmar las identidades de los 69 fallecidos. Estas gestiones se completaron entre 48 y 72 horas después de recolectar las muestras, asegurando un proceso acorde con los estándares legales y humanitarios.
En la lista de víctimas figuran nombres como Ariel Leonardo Villota Guevara, Natalia Rojas Velandia y Alejandro José Ramírez Mejía, entre otros, que representan el alcance de la tragedia tanto para la FAC como para las demás instituciones y las familias afectadas. La exhaustiva investigación y la minuciosa identificación de las víctimas manifiestan el empeño de las autoridades por esclarecer los hechos y rendir homenaje a quienes perdieron la vida en cumplimiento de su labor.
¿Qué procedimientos se siguen para investigar accidentes aéreos militares en Colombia?
Este tipo de accidentes, como el ocurrido con el avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, requiere indagaciones técnicas y legales que involucran diversas autoridades. El proceso suele iniciar con la preservación de la escena, la recogida de pruebas físicas, el análisis de registros de vuelo y la revisión de los antecedentes de mantenimiento, así como entrevistas al personal sobreviviente y testigos. Es fundamental que se evalúen tanto factores operativos como condiciones técnicas y ambientales para llegar a determinar las causas exactas.
La investigación es coordinada por entidades como la FAC o la Dirección Logística Aeronáutica, y en muchos casos recibe el apoyo de organismos especializados. Los resultados pueden tener implicaciones importantes, no solo para la seguridad aérea de las fuerzas armadas, sino también para las políticas de prevención y la reparación a las víctimas y sus familias.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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