Desde 2026, los ciudadanos colombianos que tengan el propósito de visitar Canadá por motivos turísticos, familiares, de negocios breves o para asistir a eventos, deberán solicitar una visa de visitante. Este permiso, que se adhiere al pasaporte, es expedido por las autoridades migratorias canadienses tras verificar que el solicitante cumple con ciertos criterios definidos por el Gobierno de Canadá. Sin embargo, la obtención de esta visa no garantiza el acceso automático al país; al llegar, un funcionario de servicios fronterizos determina si el visitante puede ingresar, como lo estipulan los lineamientos oficiales citados por Noticias Caracol.
Un cambio relevante implementado por Canadá afecta a los ciudadanos de Qatar, quienes, a partir de noviembre de 2025, ya no requerirán la tradicional visa de visitante para ingresar por vía aérea. En su lugar, podrán solicitar una Electronic Travel Authorization (eTA), una autorización electrónica que implica un trámite más ágil y de menor costo. No obstante, quienes posean una visa vigente pueden continuar utilizándola hasta su fecha de vencimiento.
En contraste, los colombianos no están incluidos en esta flexibilización de normas, por lo que deberán seguir solicitando la visa de visitante tradicional, a no ser que cumplan ciertos requisitos relativos a países exentos, como poseer una visa estadounidense válida, los cuales podrían permitir el uso de eTA únicamente en situaciones muy puntuales, como algunos vuelos de tránsito.
Para acceder a la visa canadiense de turista, los requisitos generales incluyen contar con pasaporte vigente, buen estado de salud, no tener antecedentes penales o problemas de inmigración, demostrar lazos sólidos con el país de origen y justificar la capacidad financiera para cubrir la estadía. Además, un oficial migratorio evaluará cada caso para asegurar el retorno una vez concluida la visita, y podría requerir, dependiendo de la situación del solicitante, exámenes médicos o cartas de invitación. Existen factores que pueden llevar a una persona a ser considerada inadmisible, como antecedentes criminales, violaciones a derechos humanos, vínculos con crimen organizado o cuestiones de seguridad, salud y economía.
El costo oficial para obtener la visa canadiense de visitante en 2026 está definido en 100 dólares canadienses, a lo que se suma el pago obligatorio por datos biométricos, equivalente a 85 dólares canadienses. En conjunto, el solicitante deberá abonar un total de 185 dólares canadienses, lo que representa, según cifras de referencia, aproximadamente 500.000 pesos colombianos. Este valor corresponde únicamente a las tarifas exigidas por el Gobierno de Canadá; quienes opten por intermediarios, agencias o consultores deberán asumir gastos extra por honorarios profesionales.
El proceso para solicitar la visa inicia con la verificación de la vigencia del pasaporte (mínimo seis meses desde la fecha prevista de entrada al país), la correcta identificación del tipo de visa y el registro en la página oficial del Gobierno canadiense. Posteriormente, se debe llenar el formulario de consentimiento de VFS Global, pagar las tarifas requeridas, agendar una cita en un Centro de Solicitud de Visados para captura de biométricos y presentación de documentos. Luego, los documentos se envían al centro de visados para su remisión a la oficina canadiense correspondiente y se espera el resultado. Si la visa es aprobada, se instruye al solicitante sobre el envío del pasaporte para estampar el permiso.
¿Cuáles son las principales diferencias entre la visa de visitante y la Electronic Travel Authorization (eTA) en el caso canadiense?
El crecimiento en la movilidad internacional ha llevado a que muchos viajeros se pregunten sobre las rutas más convenientes para ingresar a Canadá, especialmente en el contexto de cambios recientes en las políticas migratorias. Entender las diferencias entre la visa de visitante y la Electronic Travel Authorization (eTA) es fundamental para planificar un viaje ajustado a la normativa correspondiente y evitar contratiempos en el ingreso al país.
La visa de visitante representa un permiso físico adherido al pasaporte, que exige cumplir una serie de requisitos y suele tener un proceso de examen más estricto; suele aplicarse a ciudadanos que provienen de países con restricciones migratorias. Por otro lado, la eTA es un permiso electrónico de rápida aprobación, disponible solo para ciudadanos de determinadas naciones previamente autorizadas, y suele utilizarse en llegadas por vía aérea. Así, determinar cuál de estos mecanismos es aplicable depende en gran parte de la nacionalidad del postulante y de otros factores particulares, como la posesión de visas previas de Estados Unidos. ¿Cómo podrían afectar estos cambios a las estrategias de viaje y planificación de los colombianos en los próximos años?
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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