“Consideramos que ya en diciembre podremos comenzar los suministros a América Latina. En diciembre produciremos decenas de millones de dosis, parte de las vacunas las produciremos en noviembre, y los suministros se volverán muy activos en enero”, el director del Fondo de Inversiones Directas de Rusia (FIDR), Kiril Dmitriev.

El funcionario ruso, quien comentó a mediados de septiembre que Rusia quiere vacunar “a todo el continente latinoamericano” contra la COVID-19, señaló que “América Latina es un socio importantísimo, se trata de países con los que nos entendemos bien”.

“Vamos a producir la vacuna contra el coronavirus en Brasil, con la compañía Uniao Quimica. El mercado brasileño es de importancia crítica para nosotros, vamos a hacer allí pruebas clínicas. Próximamente anunciaremos acuerdos con Argentina y Perú, además de los ya existentes con México, Brasil y otros”, dijo.

Aunque garantizó que Rusia podrá suministrar grandes cantidades en diciembre gracias a que el fármaco se producirá en la India, Brasil, Corea del Sur y la China, mucho dependerá de la aprobación de los reguladores locales.

“Trabajaremos con los reguladores para obtener rápidamente los permisos, para lo cual es importante que los reguladores utilicen los datos de los estudios clínicos realizados en Rusia, Emiratos Árabes Unidos y la India”, afirmó.

Dmitriev defendió la vacuna Sputnik V, al señalar que las 16.000 pruebas efectuadas en el marco de la fase III de los ensayos clínicos prueban “una efectividad muy alta de dicha vacuna”.

Venezuela fue el primer país de América Latina en recibir un lote de 2.000 dosis de la Sputnik V a principios de octubre, con el fin de participar en la última fase del desarrollo del fármaco ruso.

Sin embargo, Colombia es de los pocos países de la región que no recibirá la vacuna rusa contra el coronavirus.

De acuerdo con Sergei Koshkin, embajador de Rusia en nuestro país, el Gobierno Nacional no ha solicitado por el momento el antídoto, aprobado por Vladimir Putin.

“Entendimos que no están interesados en nuestra vacuna y que están trabajando con otros países y centros de investigación. Es totalmente respetable esa decisión”, dijo Koshkin a mediados de agosto.