Con tres minutos de antelación, la Casa Blanca anunció que el mandatario saliente iba a salir a hablar, justo media hora antes de que el presidente electo, el demócrata Joe Biden, presentase, como había programado, al equipo de seguridad nacional y de exteriores de su futuro gobierno.

Trump se vanaglorió de los avances de la vacuna para COVID-19 y señaló: “Nada como esto ha ocurrido nunca desde el punto de vista médico, y creo que la gente lo está reconociendo”.

Asimismo, atribuyó la subida sin precedentes del Dow Jones de Industriales a los 30.000 puntos a la gestión de su Administración, pese a que muchos analistas la han relacionado con su anuncio, en la tarde de este lunes, de que había dado luz verde al proceso de transferencia de poder a Biden.

Pese a ese anuncio, Donald Trump todavía no ha reconocido su derrota electoral, aunque este martes cerró su intervención de unos dos minutos de duración con un efusivo: “Y lo más importante, quiero felicitar a la gente de nuestro país, porque no hay gente como ustedes. Muchas gracias a todo el mundo, gracias”.

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Y se marchó de manera abrupta sin responder a las preguntas de los periodistas.

Trump llevaba desde el pasado 7 de noviembre, día en que las proyecciones de los medios de comunicación dieron como ganador en los comicios presidenciales de cuatro días antes a Joe Biden, obstruyendo el proceso de transferencia de poder al demócrata, que asumirá la Presidencia el próximo 20 de enero.

El mandatario saliente no ha reconocido su derrota aún al alegar que hubo fraude electoral y ha presentado varias demandas en tribunales de estados claves, que han ido siendo desestimadas.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.