“Hemos hallado al agresor. Este hombre de 42 años se disparó una bala en la cabeza, antes de que la policía entrara en acción. Murió”, dijo la policía.

El tiroteo tuvo lugar en una sala del servicio de traumatología del hospital, informó el sitio internet del diario DNES.

“Hubo cuatro muertos y dos personas gravemente heridas que desgraciadamente fallecieron también”, dijo el primer ministro checo Andrej Babis a la televisión pública.

“Se me ha dicho que las víctimas eran personas que esperaban en el servicio de traumatología; felizmente, no había tanta gente como es habitual”, aseguró.

Otras dos personas resultaron también heridas durante el ataque, según la policía. El autor del ataque era considerado un “peligroso delincuente armado” que se desplazó en su fuga a bordo de un vehículo plateado, según tuiteó la policía.

“El agresor es peligroso, seguramente armado. No intenten retenerlo y llamen inmediatamente” a la policía, habían advertido las fuerzas de seguridad, antes de anunciar el suicidio del agresor.

Babis calificó lo ocurrido de “inmensa tragedia”. “Es algo a lo que no estamos acostumbrados en nuestro país” agregó.

“El agresor disparó a quemarropa, apuntando a la cabeza y al cuello” precisó el primer ministro. “Es una catástrofe, no comprendo en absoluto el motivo de semejante agresión”, afirmó.

Una célula de crisis se implementó en Ostrava, ciudad ubicada a 300 km al oriente de Praga.