La Audiencia de Barcelona sentenció a Jonas Sture Falk, considerado el criminal más célebre de Suecia, a dos años y medio de cárcel y a una multa de 5 millones de euros (unos seis millones de dólares), al considerar probado que con anterioridad a 2007 y al menos hasta 2009 obtuvo “elevadas” cantidades de dinero de actividades vinculadas al tráfico de droga, principalmente cocaína, una leve sentencia si se tiene en cuenta el apodo relacionado con el extinto capo colombiano.

Los medios de comunicación lo bautizaron entonces como ‘Billy, El Niño’ (por ‘Billy the kid’), pero su arresto en Colombia en 2010 luego de años con la Policía pisándole los talones, al sospechar que empleaba veleros de lujo para transportar cocaína en Europa, le valió un cambio de apodo por el que recuerda al infame Pablo Escobar.

Según la audiencia, el ahora condenado creó una estructura de personas físicas y jurídicas a nivel internacional para que materializaran inversiones sin que él figurara como titular, con el objetivo de “ocultar la procedencia ilícita” de estos fondos y disfrutar en el futuro de un rendimiento económico obtenido de ellos de forma legal.

De esta forma, contó con la colaboración de una tía suya, Harriette B., que también fue condenada, a dos años y tres meses de cárcel y 4,1 millones de euros de multa (casi 5 millones de dólares), puesto que se integró en la estructura y se encargó de llevar a cabo sus inversiones en España para materializar el blanqueo de sus fondos, según la sentencia.

El hecho de que Harriette B. hubiese sido en su juventud una cantante “con relevancia pública” y hubiese dispuesto de un cierto patrimonio “seguramente infundió una inicial confianza en terceros que favoreció los planes de Jonas de inversión en España”, subraya la sentencia.

Jonas Sture Falk fue juzgado en Suecia acusado de narcotráfico por el decomiso de cuatro grandes alijos de cocaína entre 2006 y 2010, pero aunque en 2013 fue condenado a 18 años de prisión, luego fue absuelto en 2014 por un tribunal de apelación ante la “duda razonable” de que no fuera culpable.

Falk es uno de los delincuentes más famosos de su país, donde la televisión pública le dedicó un documental tras haber conseguido popularidad cuando era joven –señalado del delito de lavado de dinero antes de ser juzgado, gracias a la irrupción de un motorista armado.