Se “informa sobre la fuga de 11 privados de libertad, quienes realizaron corte de los barrotes de la reja de seguridad del área de reclusión”, se lee en un reporte policial al que tuvo acceso Efe, que detalla que el hecho ocurrió en el “destacamento 134 de la Guardia Nacional” del municipio Dabajuro del estado Falcón.

En el reporte también se destaca que uno de los sargentos que los custodiaba, Roberth Palencia Figueroa, fue tras los sujetos y se “desconoce su paradero”.

El sargento portaba un “fusil modelo AK-103 serial 061682342 y su proveedor contentivo de 30 municiones”.

Medios locales aseguran que la mayoría de los fugados estaban presos por delitos de tráfico de drogas: Ramón Bravo, Jhonny Valencillos, Ramón Robelledo, Franyone González, Luis Díaz, Jonny Montes y José Martínez.

El resto de los evadidos, Erick Palacios, Luis Partidas, Jean Carlos Tudares y José Alarcón, estaban detenidos por otros delitos como robo.

Hace dos semanas, la ministra del Servicio Penitenciario, Iris Valera, informó sobre la fuga de tres narcotraficantes mexicanos que se encontraban en una cárcel para extranjeros desde finales de agosto de 2018.

La ministra ofreció entonces una “recompensa oportuna” para quienes dieran “pistas efectivas” del paradero de esos tres delincuentes que responden a los nombres de Jorge Pedro Alarcón, Enrique Gastelum y Luis Felipe Fiol, y de quienes publicó fotos en su cuenta de Twitter.

Las fugas son frecuentes en las cárceles de Venezuela, sobrepobladas y sacudidas por la violencia. La ONG Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ha denunciado el hacinamiento de los centros de reclusión de Venezuela, tanto en cárceles como en calabozos estatales y municipales, que albergan aproximadamente a 85.000 personas.

Los datos de la ONG aseguran que los centros penitenciarios en Venezuela tienen una capacidad para 35.562 personas y la población reclusa supera las 54.000.

La información del OVP, sin embargo, no coincide con los datos oficiales del Ministerio Penitenciario, que asegura que en Venezuela existe una población de 54.116 reclusos y una capacidad de ocupación penitenciaria de 82.736.