De acuerdo con los 2 organismos, en la última década se había mantenido en torno al 85 por ciento de niños inmunizados en todo el planeta. Sin embargo, esta cifra está bajando por el COVID-19.

Antes de la aparición del coronavirus, a finales de 2019, la tasa de vacunación contra la difteria, el tétanos, la tos ferina (DTP3) y el sarampión ya se había estancado con 14 millones de niños sin vacunar cada año, principalmente en África, recordaron la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

La pandemia ha afectado las campañas de vacunación en tres cuartas partes de 82 países, según un estudio en línea realizado en junio por ambas agencias y la Alianza para la Vacuna (Gavi). 

Además, unas 30 campañas de vacunación contra el sarampión corren peligro de ser canceladas, destaca el comunicado en conjunto.

El miedo de muchas familias a salir de casa y visitar centros sanitarios para recibir la vacuna, las restricciones de movimiento y transporte, o el hecho de que muchos trabajadores sanitarios concentran ahora su labor en la lucha contra la COVID-19 han contribuido a estos problemas en los programas de inmunización.

Pedimos a los países que garanticen que estos programas esenciales para salvar vidas continúen” en un momento en el que la pandemia ha puesto en peligro años de progresos, subrayó en el comunicado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

“Las vacunas son una de las herramientas más poderosas en la historia de la salud, y ahora más niños que nunca están inmunizados”, recordó Ghebreyesus.

OMS y Unicef destacaron que la situación es “especialmente preocupante” en Latinoamérica, donde la cobertura de vacunas ya estaba descendiendo de forma alarmante en la pasada década, con caídas de hasta 14 puntos en países como Brasil, Bolivia, Haití o Venezuela.