Autoridades electorales de ambos partidos (republicano y demócrata) dijeron no haber hallado irregularidades que hubieran podido alterar el resultado de los comicios del pasado 3 de noviembre, que dieron como claro ganador al Demócrata Joe Biden.

The New York Times dice que lo expresado por dichas personas contradice el alegato de Donald Trump de que le robaron las elecciones y que por tal razón se niega a reconocer la victoria de Joe Biden.

El medio estadounidense, crítico de Trump, destaca que las denuncias de Trump y algunos miembros de la extrema derecha son infundados y que, por el contrario, las autoridades electorales consultadas dicen que el proceso electoral fue todo un éxito, pese a las demoras debido al récord de votantes.

Incluso, Frank LaRose, un republicano que funge como secretario de estado de Ohio, se refirió a la pataleta de Trump en estos términos: “Hay una gran capacidad de los seres humanos de inventar cosas sobre las elecciones; las teorías de la conspiración y los rumores son comunes y por alguna razón los procesos electorales alimentan ese tipo de mitología”.

Por su parte, el secretario de estado para Minesota Steve Simon expresó: “No conozco un solo caso en el que alguien se quejara de que se contó un voto cuando no se debía o que se dejó de contar. No hubo fraude”.

Otros secretarios de los estados esgrimieron razones similares de que no se presentaron “irregularidades, fraude, intimidaciones o problemas con los votos”, y que las elecciones y el conteo de votos habían transcurrido en completa normalidad.

En Texas hay una recompensa de 1 millón de dólares para quien denuncie fraude electoral y hasta ahora no ha habido uno solo, señala el ‘Times’.

Trump hace nombramientos en el Pentágono para mostrar inconformidad

“¿Desde cuándo son los penosos medios dominantes (utilizando un juego de palabras) quienes dan por ganador al próximo presidente?”, se quejó Donald Trump en un tuit.

Trump también desestimó lo expresado por algunas autoridades electorales, como el comisionado republicano de Filadelfia, que dijo que las elecciones habían sido transparentes, en este trino:

Trump planea redoblar su ofensiva judicial para impugnar los resultados en la próxima semana, según su abogado Rudy Giuliani, que afirmó que hay “mucha evidencia” de fraude, señala la agencia AFP.

Pero parece que estas demandas no van a tener mucho recorrido y fueron ignoradas por los votantes demócratas, que desde el sábado celebran la victoria de Biden en las calles de las grandes ciudades.

La Casa Blanca del presidente saliente de EE. UU colocó en el Pentágono a tres de sus aliados, desmembrando así la cúpula civil del Departamento de Defensa después del despido el lunes de su titular, Mark Esper, informa la agencia Efe.

El Departamento de Defensa informó en un comunicado de la renuncia del subsecretario en funciones de Defensa para Política, James Anderson; del subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad, el vicealmirante retirado Joseph Kernan; y de la jefa de Gabinete de la Secretaría de Defensa, Jen Stewart.

El puesto de jefe de Gabinete de la Secretaría de Defensa es el cargo más importante reservado para los civiles en el Pentágono, porque es quien marca la agenda del secretario de Defensa.

Por su parte, el subsecretario de Defensa para Inteligencia y Seguridad es el principal asesor civil en asuntos relacionados con inteligencia militar; mientras que el de Defensa para Política es el máximo responsable de este ámbito en el Pentágono.