De acuerdo con el congreso estadounidense, estos recursos económicos eran parte de la llamada ‘ley Care’ para adquirir o fabricar material de protección sanitario y prevenir la expansión de la pandemia del COVID-19, señaló el impreso.

“Estamos agradecidos de que el parlamento haya proporcionado fondos para invertir en la producción nacional de elementos médicos críticos y proteger las capacidades de defensa ante las consecuencias del virus”, expreso Ellen Lord, subsecretaria del Pentágono para adquisiciones y mantenimiento, en marzo pasado.

El rotativo, sin embargo, indicó que el Departamento de Defensa de Estados Unidos adjudicó a contratistas millones de dólares para proyectos que no tenían nada que ver con la emergencia sanitara del coronavirus.

Algunas fuentes, consultadas por este mismo medio, afirmaron que cerca de 183 millones de dólares fueron entregados al fabricante de motores de aviación Rolls Royce y a ArcelorMittal, indispensables para mantener la industria naval militar y sus astilleros.

80 millones, igualmente, se adjudicaron a una empresa aeronáutica de Kansas que estaba en problemas por los fallos del Boeing 737 Max y la falta de demanda de transporte aéreo, mientras que 75 millones fueron destinados a subsidiar a General Electric, agregó el diario estadounidense.

The Washington Post también aseguró que varios millones se destinaron para adquirir satélites, drones y tecnología de vigilancia espacial. Por último, informó que los legisladores demócratas han pedido abrir una investigación sobre estos gastos “inaceptables”.

Esta denuncia del rotativo se da en medio de la escasez de elementos de protección que hay actualmente en EE. UU. Además, este martes el país norteamericano superó las 200.000 muertes por COVID-19, siendo el país más golpeado con la pandemia en el todo el mundo.