Se trata de los reportes de actividad sospechosa (SAR, por sus siglas en inglés) enviados por bancos de todo el mundo a la Red de Ejecución de Delitos Financieros (FinCEN) del Tesoro de Estados Unidos, que fueron analizados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) a partir de documentos compartidos por el sitio informativo Buzzfeed News.

La investigación estableció que grandes bancos internacionales permitieron transacciones de enormes sumas de dinero sucio durante 20 años, y el portal Armando.info sostiene que en algunos de los SAR presentados por bancos estadounidenses a las autoridades de la FinCEN e incluidos en la filtración que obtuvo Buzzfeed News, hay rastros de que en el sistema financiero internacional se iban encendiendo poco a poco las alarmas por los movimientos de dinero que hacían algunas de las “opacas estructuras societarias” de Álex Saab registradas en Panamá, Suiza o Hong Kong tras obtener millonarios contratos de distinta índole en Venezuela.

Saab permanece detenido en Cabo Verde desde el pasado 12 de junio, y está a la espera de que la justicia de ese país africano decida si lo extradita o no a Estados Unidos, que lo solicita por lavado de activos del régimen venezolano.

“Mucho antes de que Saab fuera calificado como ‘testaferro’ del propio [Nicolás] Maduro e incluido en la lista de la Ofac (Oficina de Control de Activos Extranjeros, también adscrita al Departamento del Tesoro), o de que el chavismo lo ascendiera a la condición de ‘enviado especial’ del Gobierno, esos documentos secretos arrojaban pistas sobre los bancos que el principal proveedor del régimen chavista utilizó para colocar fondos”, sostiene Armando.info, uno de los 108 medios a los que Buzzfeed News compartió los SAR para dar lugar al ahora denominado proyecto FinCEN Files.

También, de acuerdo con este portal, los documentos arrojan pistas “de otras fachadas financieras utilizadas para intentar blanquear operaciones, especialmente las ligadas al negocio de suministros de alimentos para los Comités Locales de Abastecimiento (Clap), el programa con el gobierno de Nicolás Maduro vende alimentos subsidiados a los sectores pobres de la población y que a la vez funciona como un instrumento de control político”.

Armando.info detalla, por ejemplo, que el 2 de marzo de 2017 la empresa Group Grand Limited transfirió 5,5 millones de dólares en favor de la mexicana Jaifar Comercial por ‘paquetes de comida’. “El dinero salió de una cuenta bancaria en el Global Bank of Commerce, de Antigua y Barbuda, hasta el Banco del Bajío en México”, revela este portal, y precisa: “Group Grand Limited está domiciliada en Hong Kong y es apenas una, aunque quizás la más sonada, de las compañías fantasmales con las que Alex Saab y su socio, el también colombiano Álvaro Pulido Vargas, controlaron desde su inicio en 2016 el millonario negocio del suministro de alimentos para los Clap”.

Pero en el informe sobre el masivo blanqueo en grandes bancos también aparecen dos venezolanos vinculados a Maduro. Ellos son Alejandro Ceballos Jiménez, y Samark José López Bello, reporta AFP.

Ceballos Jiménez, un magnate de la construcción en Venezuela, es señalado de corrupción y malversación de fondos públicos por 79 transacciones con el Banco Espírito Santo (ahora Banesco USA), realizadas entre 2013 y 2014 por 262,8 millones de dólares.

Presidente del Grupo 7C, Ceballos Jiménez presuntamente se benefició de relaciones cercanas con los gobiernos del fallecido Hugo Chávez (1999-2013) y de su delfín Maduro, indica el informe. “Las empresas de la familia Ceballos ganaron importantes contratos gubernamentales para obras públicas, como la construcción de escuelas y viviendas y la renovación de un gran estadio deportivo en Caracas”, dice.

López Bello, considerado por el Tesoro de Estados Unidos como “el representante clave” del exvicepresidente venezolano y actual ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, aparece bajo el rótulo de corrupción por al menos dos transacciones realizadas entre 2013 y 2016 por dos bancos, Banesco USA y Cor Clearing (hoy Axos Financial), por 1,4 millones de dólares.

La multinacional corruptora brasileña Odebrecht es mencionada por transferencias al Consorcio Oiv Tocoma de Venezuela que involucran a los bancos Deutsche Bank y Standard Chartered. El reporte del ICIJ señala 417 movimientos entre 2010 y 2016 por 677,6 millones de dólares.