Jake, un niño de la ciudad de Quezon City, estaba en la cocina mientras su madre, Eloisa Angara, le preparaba el tetero.

La mamá se aseguró de dejar la cuchara con la que disolvía la leche de fórmula en un lugar seguro, pero el pequeño Jake pudo acceder al cubierto, el que segundos después introdujo en el tomacorriente.

La madre narró, citada por el diario ibérico España Diario, que escuchó una explosión, al tiempo que escuchó a su marido gritar que el niño se había electrocutado.

Luego del incidente, el niño quedó gravemente herido y fue llevado a un hospital, donde murió 12 días después, pocos días antes de cumplir 2 años.

La empresa de energía eléctrica de la ciudad lamentó lo ocurrido y emitió un comunicado en el que alerta a los padres de familia sobre los peligros de los enchufes eléctricos.

Otros hechos que han cobrado vidas en el hogar son descargas eléctricas por usar el celular en la bañera, como le sucedió el año pasado a una mujer en Francia, que tomó un baño de tina mientras usaba su celular, conectado a la pared.