De acuerdo con el diario Globo, antes de la muerte de la mujer, el cuerpo médico practicó una cesárea de urgencia y logró retirar con vida al bebé, que fue internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en un hospital privado de Recife.

Albuquerque, fisioterapeuta de profesión, fue hospitalizado tan solo hace una semana al tener síntomas como tos y fiebre, indica el mismo medio y agrega que el mismo día le practicaron la prueba de COVID-19, que resultó positiva.

El bebé nació con 2 kilos y es un varón. Incluso tuvo un paro cardíaco, pero sigue internado en la UCI, con pronóstico reservado, detalla Globo.

El hospital Unimed Recife, donde la brasileña fue internada, dijo que el bebé “está recibiendo todos los cuidados necesarios del equipo médico”, pero que “no está autorizado a dar más información sobre el paciente y el bebé, y depende de la autorización de la familia”, publica el rotativo.

Viviane Albuquerque, además del recién nacido, deja a otras 2 niñas gemelas y su cuerpo será cremado, finaliza O Globo.