Las autoridades israelíes habían prohibido la víspera las visitas de Tlaib y de Omar debido a su apoyo a la campaña de boicot al Estado hebreo y tras una petición del presidente estadounidense, Donald Trump.
Pero el ministro Arié Dery decidió este viernes autorizar la entrada de Rashida Tlaib “para una visita humanitaria a su abuela”. La propia congresista también “prometió no promover el boicot contra Israel durante su estancia”, según un comunicado del ministerio.
Rashida Tlaib es la primera congresista estadounidense de origen palestino. El territorio israelí es la puerta de entrada a los Territorios Palestinos.
El movimiento BDS (Boicot, Desinversión, Sanciones) hace un llamamiento al boicot económico, cultural y científico de Israel para protestar contra la ocupación de los Territorios Palestinos.
Israel votó en 2017 una ley que permitía prohibir la entrada en su territorio a los partidarios del BDS, a los que denuncia como antisemitas, acusaciones que ellos rechazan.
Pero Rashida Tlaib escribió la noche del jueves a las autoridades israelíes para pedirles si podía visitar a su familia, y en particular a su abuela, que vive en el pueblo de Beit Ur al Fauqa, cerca de Ramala, en Cisjordania ocupada.
“Podría ser mi última oportunidad para visitarla”, alegó la congresista en su carta colgada en internet. “Me comprometo a respetar todas las restricciones y a no promover el boicot contra Israel durante mi visita“, prosiguió en su corto texto en inglés.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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