“Reunirse en grupos en medio de esta pandemia puede ser increíblemente peligroso y pone a la gente en un mayor riesgo de hospitalización e incluso de muerte”, advirtió Wiesman.

“Se desconoce aún si las personas que se recuperan de la COVID-19 quedan inmunes a largo plazo. Todavía hay mucho que no sabemos sobre este virus, incluyendo cualquier problema de salud a largo plazo que pueda dejar la infección”, añadió.

Los comentarios de Wiesman llegaron después de que funcionarios del condado de Walla Walla informaran que algunos de los casi 100 casos en la región parecen haberse contagiado en estas fiestas, cuyo objetivo es reunir a personas contagiadas con otras sanas que quieren infectarse.

“Este tipo de comportamiento innecesario puede crear un aumento evitable en los casos y ralentizar aún más la capacidad de nuestro estado para reabrirse gradualmente”, dijo el funcionario.

Meghan DeBolt, directora de Salud de ese condado, indicó que aún se desconoce cuándo se llevan a cabo estas fiestas, y que las autoridades se enteraron luego de empezaran a aumentar los casos.

“Preguntamos sobre los contactos y 25 personas nos dijeron: ‘Estábamos en una fiesta COVID-19′”.

Ante esta situación, DeBolt instó a mantener el distanciamiento social para prevenir la transmisión.

“Necesitamos usar el sentido común y ser inteligentes a medida que avanzamos en esta pandemia”, dijo en un comunicado, y en seguida agregó:

“Las fiestas COVID-19 no son parte de la solución”.

Hasta ahora se ha reportado solo otra reunión de este tipo en Estados Unidos, en marzo en Kentucky, que dejó una persona infectada.