En las mismas palabras de Smith, en diálogo con el diario BBC, el melanoma ocurre cuando las células productoras de pigmento que dan color a la piel se vuelven cancerosas, es decir “tenía cáncer”.

“Me siento muy culpable con mi marido y mis hijos, porque es algo que me hice a mí misma. Fue autoinfligido porque no tenía ningún tipo de conocimiento sobre los peligros”, añadió la mujer al mismo medio.

Según su relato a la BBC, fue operada 2 veces en el 2015 donde le amputaron su oreja izquierda, le quitaron el oído interno, el medio y hasta las glándulas salivales de ese lado. 

Por todo esto, la británica quedó sorda del lado izquierdo, lo que además le ha causado problemas de equilibrio.

“Era adicta a broncearme, a estar bronceada. Y usaba mayormente camas solares porque los resultados también se conseguían más rápido”, recordó Smith al rotativo inglés.

BBC contactó al Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés), el cual, mediante un portavoz, dijo que el melanoma es muy peligroso porque puede propagarse por otros órganos del cuerpo y que el primer síntoma es la aparición de un lunar nuevo o un cambio de color en uno existente, como le ocurrió a Anthea Smith en el 2010 cuando notó un punto rojo en su oreja.