Durante una reunión televisada del gobierno, el mandatario también manifestó que había aprobado la compra de nuevas armas para combatir el tráfico de estupefacientes en Filipinas, informó The Associated Press.

“Sigue entrando droga en el país por las aduanas. Por eso, le dije directamente [a Guerrero]: ‘Aprobé la compra de armas de fuego, ¿y hasta ahora no han matado a nadie? Pónganse en forma. Si son drogas, disparen a matar. Ese es el acuerdo’”, expresó Duterte en declaraciones emitidas por este mismo medio.

A pesar de que hizo publica esta orden, el jefe de Estado puntualizó que no ha autorizado en ningún momento las ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas, señaló la agencia de noticias.

El informativo estadounidense, adicionalmente, agregó que el presidente filipino les garantizó a los oficiales aduaneros que no serán capturados y procesados por el homicidio de estos delincuentes.

Cerca de 5.700 sospechosas de tráfico y consumo de estupefacientes, de acuerdo con The Associated Press, han fallecido en la nación asiática desde que comenzó la campaña antidrogas de Rodrigo Duterte.

Varias organizaciones internacionales de derechos humanos, por su parte, han denunciado en repetidas ocasiones que estas personas fueron asesinadas vilmente por la policía filipina, concluyó la agencia de noticias.